Clásico instantaneo
The Clash, London Calling
Epic, 1979
l comienzo del punk inglés nació de la motivación de frustrados chicos que tenían mucho que decir; crearon ese género musical, además, con poca aptitud musical. Fue música de confrontación, directa, con fuertes argumentos pero mediante un vocabulario muy restringido de básicamente tres acordes. The Clash convirtió el punk en música. Haciendo uso de todos los sonidos de la música contestataria alrededor del mundo, ellos incorporan al punk las influencias del reggae y el ska caribeño, del rockabilly, lo más co-chino del blues de Nueva Orleans y lo más contundente del rock ingles. El punk pasó –con ellos– de ser un insulto ruidoso y chistoso a convertirse en una fuerte declaración política. Todas sus canciones son himnos diseñados para levantar un enfurecido puño al aire. En este disco se encuentra la canción Brand new cadillac que es constantemente covereada por las bandas de surf en nuestro país; Spanish bombs que –además de tener frases en español– se popularizo en México por la versión que le hizo la banda Tijuana No; no hay canción o texto que explique mejor el punk londinense de los 70 como lo hace el tema que le da el nombre a este disco.
Novedad
The Orb, The dream
Six Degrees, 2008
l proyecto inglés The Orb –lidereado por Alex Paterson, quien es considerado como el inventor de éste género de música electrónica– es de am-bient. Este género es uno de los más redituables económicamente y existen varias disqueras así como colecciones dedicadas a él. Debido, quizás, a que la primera ge-neración de raveros que asistieron a las fiestas electrónicas a mediados y finales de los 80 ya son adultos con menos ganas de bailar sin parar toda la noche, este disco contiene paisajes musicales más pausados y beats menos alebrestados: esta dirigido al adulto contemporáneo. La música de chill out y ambient buscan acentuar la me-lodía más que el ritmo de las cajas computarizadas. The Orb básicamente retoma lo pegajoso de la música house de Chica-go –de moda en los 80– en combinación con composiciones profundas y sofisticadas de rockeros experimentales como Brian Eno y Tangerine Dream. La música tiene una cualidad casi mística, provoca un es-tado de trance; pareciera una traducción occidental, computarizada, de una combinación entre cantos tibetanos y la música del didgeridoo. The dream es uno de los mejores discos que ha producido The Orb y también es el más representativo del so-nido que inventaron.
On–line
Blondie, Parallel Lines 30th
Anniversay Deluxe Edition
Chrysalis, 1978
(www.artistdirect.com/nad/
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listen/0,,4705996,00.html)
l movimiento setentero de la música punk de Nueva York giró alrededor de un legendario antro, el CBGB’s OMFUG. Una de las asistentes regulares a los conciertos que se realizaban en este lugar era una hermosa rubia, tan hermosa que antes de ganarse la vida tocando rock–punk trabajo en uno de los clubs de Playboy como bunny (ella era una de las meseras vestidas con corset y colita y orejas de conejo). Debbie Harry era una socialité de Nueva York; amiga de Andy Warhol y parte del grupo que iba a bailar a la disco Studio 54. Pendiente del termómetro que monitoreaba a la vanguar-dia neoyorquina, ella formó la banda más famosa de la escena punk de esa ciudad. Blondie es una banda con músicos imaginativos y persistentes que giran alrededor de Harry: incluso el nombre de la banda viene de su cabellera teñida en dos tonos diferentes de rubio. Ella es tan dominante que hubo una campaña que aclaraba; “Blondie es una banda.”.
Debbie no es la mejor cantante pero sabe ilusionar siendo tan hermosa e inteligente. Parallel lines es el disco definitivo de la música que representa Blondie; para celebrar 30 años de existencia lo han re-masterizado y viene acompañado con mu-cho material extra que no estaba incluido originalmente.