En entrevista con este diario, después de su ponencia titulada “Tratamiento farmacológico de la obesidad”, en el marco del Curso Anual del Colegio de Medicina Interna del estado de Puebla, Beltrán Adame explicó que los productos que se comercializan a través de “avisos” en los medios de comunicación causan efectos secundarios en el organismo; algunos generan problemas en el sistema sanguíneo y nervioso central, y otros que son anfetaminicos, producen alteraciones de conducta.
En México, la Cofepris tiene avisos de 831 empresas que comercializan 4 mil 783 productos de este tipo.
Las cápsulas y tabletas Capslim son unos de los tantos medicamentos que hay en el mercado que representan un riesgo para la salud de quienes los consumen. Hace unas semanas, la Cofepris retiró del mercado este producto, porque se comprobó que causó ronchas en la piel, hipertensión arterial y daños hepáticos leves a todas las personas que lo consumieron.
Así como el Capslim existen más productos que se siguen anunciando en el mercado y no tienen ningún sustento médico ni científico, es más, algunos laboratorios, explicó el médico, continúan vendiendo productos que sí bajan de peso, pero que ya están descartados por las sociedades de endocrinología y nutrición, porque producen trastornos emocionales y adicciones.
Toda esta situación se da porque en México no hay un mecanismo que regule a los productos que se denominan “suplementos”.
En el país, La Cofepris es el organismo se encarga del control sanitario de los medicamentos, pero como todos los productos que se anuncian en la televisión como alternativas para disminuir la obesidad se denominan como “suplementos” y no como medicamentos están exentos de que los mecanismos para su regulación les realicen investigaciones clínicas.
Orlistat y la Sibutramina son los únicos avalados por la sociedad de endocrinología
Mariano Beltrán explicó que los medicamentos Orlistat y Sibutramina son los únicos medicamentos que están certificados por la Sociedad Mexicana de Endocrinología para tratar la obesidad.
El primero es fabricado por los laboratorios Roche y su eficacia ha sido comprobada porque las personas que lo toman han perdido hasta un 30 por ciento de su grasa.
Xenical, que es su nombre comercial del Orlistat ha resultado efectivo porque si la persona que lo consume come grasa, le da diarrea.
La Sibutramina es el segundo medicamento avalado por el sector salud. Éste actúa a nivel central y hace que a la gente se le quite el ansia de comer; es recomendado para las personas que son compulsivas con los alimentos, y su uso ha sido comprobado desde fines de los años 90.
Hay un medicamento nuevo que se llama Romonabant, que es una nueva alternativa para el tratamiento de la obesidad, actúa a nivel cerebral y hace que la gente tenga menos ansia de comer, sobre todo cosas dulces.
Su efectividad ha sido comprobada en personas obesas del viejo continente, pero en Estados Unidos, como la mayoría de su población tiene tendencias depresivas, se ha comprobado que éste aumenta los niveles de depresión, por lo tanto su expansión a América Latina no ha sido aprobada.
Cambiar el estilo de alimentación es el mejor método para la obesidad
El endocrinólogo subrayó que aunque los medicamentos para bajar de peso ayudan al tratamiento de la obesidad, el mejor método para abatirla es modificando el estilo de alimentación.
“Las pastillas son medicamentos que refuerzan el estímulo para que la gente baje, pero muchas veces, cuando las personas las dejan de tomar vuelven a subir de peso porque no cambiaron su estilo de vida, entonces, es necesario que modifiquen su hábito alimenticio”, afirmó.
El médico manifestó que para tener una vida saludable se tiene que incrementar la actividad física y disminuir la ingesta de alimentos, llevar una dieta equilibrada, rica en fibras y vegetales; comer con calma, se recomienda asignar 30 minutos para la comida e ingerir alimentos que se tengan que masticar muchas veces para que el estómago se sienta satisfecho.