El diputado local José Manuel Pérez Vega, junto con sus dos colaboradores, ayer pudo identificar a algunos agentes de la Policía Municipal de Tlacotepec de Porfirio Díaz que lo agredieron el domingo y, presuntamente, lo intentaron asesinar. Mientras tanto, representantes de diferentes fuerzas políticas, de manera unánime, condenaron los hechos de violencia ocurridos contra el legislador del Partido del Trabajo.
Como parte del inicio de la investigación, la Procuraduría General de Justicia detuvo a un grupo de agentes policiacos que al parecer fueron los que detuvieron y torturaron al diputado. Sin embargo, esta acción no es suficiente. Es fundamental que la averiguación se extienda a los funcionarios del ayuntamiento de Tlacotepec de Porfirio Díaz que dieron las órdenes de atacar al representante social.
Pobladores y actores políticos de Tlacotepec de Porfirio Díaz habían denunciado con anterioridad a lo acontecido con Pérez Vega una serie de abusos y actos ilegales de quienes controlan el ayuntamiento de ese municipio, incluido el hecho de que no se permitía a tres regidores cumplir con sus funciones y que el hijo del edil es quien dirige el gobierno local cuando se ausenta su padre.
Estos antecedentes obligan a la Secretaría de Gobernación, a la Procuraduría General de Justicia y al Congreso a iniciar una amplia investigación que permita no solamente esclarecer el atentado contra José Manuel Pérez Vega, sino garantizar que en Tlacotepec prive la legalidad y se eliminen las prácticas represivas de las autoridades locales, que ponen en riesgo la integridad de los pobladores.