Un nuevo conflicto surge en Calipan entre cañeros y el líder del a Confederación Nacional de Productores Regionales (CNPR), Alejandro Oropeza Nieva, quien insiste en mantenerse en el cargo y al cual ahora los productores de caña del ejido Gabriel Casa Blanca, Oaxaca, exigen que cubra la deuda de una alzadora que prometió manejar desde hace tres años y pagar al ingenio que ahora por falta de cumplimiento demandó a los quejosos.
“Estamos demandados por confiar en nuestro líder”, rezaba una de las mantas que los cañeros de organización de la alzadora portaron ayer para protestar por la falta de sensibilidad del líder de la CNPR, Alejandro Oropeza Nieva.
Según explicaron que a través de un proyecto productivo gubernamental lograron adquirir a crédito una máquina alzadora, misma que se utiliza para poder cargar con mayor rapidez y facilidad los camiones.
La idea era pagarla con un porcentaje de lo que se les paga de las zafras, pero sólo consiguieron cubrir el primer pago, por lo que hubo un ofrecimiento de Alejandro Oropeza, secretario general de la Confederación Nacional de Productores Regionales, en esta región, quien se comprometió a cubrir la deuda a cambio de quedarse administrando la maquinaria.
Durante tres años que tiene esa alzadora, reprocharon, Oropeza Nieva no da un solo centavo al ingenio de Calipan, por lo cual existe el temor, entre los afectados, de que la empresa quiera cobrarse con las liquidaciones de los productores de azúcar, cuyo pago está por comenzar.
Exigieron a Alejandro Oropeza cumplir con su palabra, puesto que a él corresponde pagar la deuda, aunque dejaron entrever que no existe ningún documento que el líder cañero haya firmado para comprometer el pago; lo que sí hay es una denuncia en contra de los miembros de esa organización por parte del ingenio de Calipan por un monto superior al millón de pesos, confirmaron.
Por su parte, Oropeza dijo que esos cañeros fueron víctimas de un fraude por parte del vendedor de la maquinaria que les hizo creer que podrían cubrir el costo con el tonelaje de caña que producen al año, lo cual no es posible.
Manifestó que él no hizo ningún compromiso de pago porque “la alzadora ha sido siempre de ellos, y aclaró que él sólo actuó como mediador entre ellos y esa empresa. Señaló que está en espera de que el grupo inconforme se preste al diálogo y se busque solución a su problema, sin que tomen el asunto con tintes políticos como, advirtió, ya lo hacen.