Entronizada por Carlos Salinas de Gortari para reemplazar el cacicazgo de Carlos Jongitud Barrios al frente de millón y medio de mentores, la profesora Esther Gordillo es la jefa suprema del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación desde hace dos decenios. Es muy conocida; quizá por ello no sea una persona que genere empatía ni confianza, mucho menos, liderazgo; la conocen tres de cada cuatro ciudadanos, pero sólo uno de cada 12 confía en ella. Josefina Vázquez, la poblana que ocupa la Secretaría de Educación Pública, es conocida por tres de cada 10 ciudanos y uno de cada siete le tiene confianza.