Ortiz Pinchetti, hombre cercano a Andrés Manuel López Obrador, líder de la Convención Nacional Democrática, consideró que la reforma energética propuesta por el panista Felipe Calderón, “ya fue derrotada”; por principio de cuentas debido a que el tema ya es de conocimiento público, “cuando la derecha intentó ocultar la privatización de Pemex por todos lados”.
En segundo término, abundó, en el Senado de la República decenas de expertos han derrotado a los apologistas de la privatización, pues no hay argumentos de peso ni legales para apoyar un planteamiento que induce a entregar los recursos naturales del país a empresas extranjeras, yendo a contrapelo de las tendencias internacionales en las que las naciones productoras están estatizando la extracción, transformación y comercialización del crudo.
Pronosticó que el proceso de consulta iniciado ayer, aunque no tiene efectos legales todavía para obligar a los representantes populares a asumir una posición, será un factor de peso a la hora que los legisladores debatan y sufraguen sobre el tópico y, “seguramente, abrirá la vía para que en un futuro no muy lejano, estas consultas al pueblo, estas consultas populares, sean un instrumento de decisión legal”.
“En realidad nuestro sistema parlamentario no tiene la utilidad que se le atribuye en la Constitución. Se supone que los 500 diputados y los 128 senadores producen leyes; en realidad, un grupo de 20 personas en cada cámara decide qué vale la pena aprobar y qué debe ser rechazado. Bastaría un pequeño consejo en un edificio modesto y nos ahorraríamos cantidades formidables de dinero. Pero, ¿qué pensarían de nosotros los países civilizados? Se supone que el Poder Legislativo controla al Ejecutivo. Permítanme esbozar una discreta sonrisa; la corrupción sigue impune a pesar de la legión de legisladores y los miles de asesores y empleados, las comisiones investigadoras, la Auditoría Superior de la Federación, el despilfarro y el tráfico de influencias. Senadores y diputados tienen las peores calificaciones entre los más sombríos oficios. En contraste con esta descomposición, la conciencia pública está creciendo”, dijo.
El asesor de López Obrador también criticó severamente la iniciativa presentada la semana pasada por la fracción parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Cámara Alta del Congreso de la Unión.
“Es la misma gata pero revolcada. El PRI y el PAN se unen nuevamente para ir contra el pueblo, contra los intereses nacionalistas. No hay diferencias sustanciales entre la iniciativa de Calderón y la que presentó Manlio Fabio Beltrones (el coordinador de los senadores priistas), pero lo que es un hecho es que esa iniciativa tampoco pasará”.
Con la dirigencia
Ortiz Pinchetti se presentó en el zócalo ante un grupo que no pasaba las 150 personas. La mayoría eran militantes del Partido de la Revolución Democrática (PRD), a fines al presidente de la dirigencia estatal que encabeza Miguel Ángel de la Rosa Esparza.
De hecho, cuando el asesor de López Obrador termino de hablar, cedió el micrófono a varios oradores improvisados, entre quienes hubo algunos que veladamente deslizaron un llamado a respaldar a de la Rosa Esparza.
Por la plaza de armas hubo integrantes de las Redes Ciudadanas que han apoyado a Andrés Manuel López Obrador desde antes de la campaña presidencial de 2006. Por algunos momentos se detenían a escuchar los discursos y luego se marchaban. Cuando se les preguntó por qué no permanecían en el acto, respondían que era un asunto del PRD y que ese partido no daba garantías de realizar un proceso bien hecho.