En el análisis realizado por el Banco de México (Banxico) se establecen como riesgos para la inflación la volatilidad de los precios de las frutas y verduras y mayores alzas a lo previsto en las materias primas, lo que podría afectar las expectativas de aumento de precios del banco central.
En el documento “Evolución y perspectivas de la economía mexicana” publicado la semana pasada por Banxico, se establece que el entorno externo que enfrenta la economía mexicana se ha caracterizado por tres choques: la crisis en los mercados financieros, el deterioro persistente del mercado inmobiliario en Estados Unidos y los cambios en la composición de la producción e ingreso mundial, lo que ha conducido a incrementos en los precios de los bienes primarios.
Los tres choques anteriormente descritos han interactuado de tal manera que se han deteriorado las perspectivas de crecimiento, especialmente en Estados Unidos; han aumentado las presiones inflacionarias a nivel global. Lo anterior, a su vez, ha implicado una coyuntura especialmente compleja para la política monetaria de los países.
De acuerdo al banco central, los riesgos para la inflación en México son: mayores alzas a lo previsto en los precios internacionales de las materias primas como alimentos y energía, volatilidad de los precios de las frutas y verduras, los niveles relativamente elevados de inflación que podrían presentarse durante los siguientes meses podrían afectar las expectativas de inflación y que la desaceleración en Estados Unidos sea mayor a la prevista.
En el caso de los precios de productos primarios, el documento muestra que los precios internacionales de los alimentos, de diciembre de 2005 a junio de 2008, aumentaron 79.2 por ciento, y sólo en lo que va del año el incremento ha sido de 23.3 por ciento.
De diciembre de 2005 a junio de 2008, el precio del maíz aumentó 179.7 por ciento, y tan sólo de diciembre de 2007 a junio de este año el costo creció 59.3 por ciento; por lo que se refiere a la soya, en el primer periodo se incrementó 155.1 por ciento, y en el segundo subió 30.6 por ciento.
En el caso de los metales, el cobre aumentó de precio 81.2 por ciento de diciembre de 2005 a junio de 2008 y 25.3 por ciento de diciembre de 2007 a junio de 2008. El gas natural estaba en menos 2.8 por ciento en el primer periodo de comparación, pero creció 78 por ciento en los últimos seis meses. El petróleo aumentó 132.9 por ciento en dos años y medio y 47 por ciento en lo que va de 2008.