De nueva cuenta, la capital del estado ocupa los primeros lugares de inflación, según el seguimiento del Banco de México (Banxico). La medición del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) en la primera quincena de julio muestra que en este periodo la inflación en Puebla creció 0.29 por ciento, mientras que a nivel nacional fue de 0.38 por ciento; sin embargo, en lo que va del año, la Angelópolis llegó a 3.87 por ciento, y el promedio nacional a 2.30 por ciento; en la comparación anual –primera quincena del mes de julio de 2007 en relación al mismo periodo de 2008– Puebla alcanzó 7.02 por ciento de inflación, 1.65 por ciento más que la media general.
El acumulado anual de inflación a la primera quincena de julio muestra que la ciudad con mayor aumento en el INPC fue San Andrés Tuxtla, Veracruz, con 7.35 por ciento, seguida por Tlaxcala, Tlaxcala, con 7.23 por ciento, mientras que los lugares con menor aumento de precios fueron Ciudad Juárez; Chihuahua, con 3.93 por ciento, Mexicali, Baja California, con 4.31 por ciento, y Cuernavaca, Morelos con 4.44 por ciento.
Por objeto del gasto, en el acumulado anual el concepto alimentos, bebidas y tabaco sufrió mayor incremento de precios, con 9.25 por ciento; otros servicios, 5.03 por ciento; vivienda, 4.49 por ciento; educación y esparcimiento, 4.53 por ciento; salud y cuidado personal, 4.30; muebles, aparatos y accesorios domésticos 4.12 por ciento; transporte, 3.54 por ciento; y ropa, calzado y accesorios, 1.54 por ciento.
Al alza, inflación en lo que resta del año: Servicio de Estudios Económicos BBVA
Los analistas de BBVA–Bancomer destacan que la inflación en la primera quincena de julio superó el estimado de la institución y del mercado, ya que incorpora presiones tanto en el índice subyacente como en el no subyacente. La inflación superó al consenso del mercado, continuaron las alzas previsibles en ciertos alimentos, como tortillas de maíz y arroz.
“Dada la moderación en los precios internacionales de granos, esperamos que la inflación anual de alimentos empiece a moderarse. Las principales preocupaciones continuarán siendo los servicios de vivienda y los más sensibles a precios internacionales de energéticos, como las tarifas aéreas, que podrían continuar su senda de alza.
“En la inflación no subyacente, se registraron alzas en precios agropecuarios; consideramos que los mayores riesgos se concentran en precios administrados por presiones energéticas internacionales; que seguirán repercutiendo en tarifas eléctricas, gas natural y gasolinas.
“Es probable que la inflación de julio se aproxime a 0.44 por ciento en la general y 0.42 por ciento en la subyacente. Las presiones de alza en vivienda y precios administrados, la volatilidad de mercados agropecuarios y las pasadas alzas en alimentos llevan a adoptar un sesgo alcista sobre nuestro estimado inflacionario central: promedio tercer y cuarto trimestre es 5.1 y 4.9 por ciento”.