La encuesta, realizada en enero de 2008 y publicada en la página de internet de dicha empresa, afirma que “el nivel de ingresos sí es determinante para la aprobación de los métodos anticonceptivos y de interrupción del embarazo”.
Según esa tesis, los ciudadanos que se identifican con el albiazul tuvieron mayor índice de aprobación de dichos métodos porque su nivel de escolaridad y de ingreso son mayores a los del Partido de la Revolución Democrática y al Partido Revolucionario Institucional, según Mitofsky.
Otro de los resultados que arrojó la encuesta fue que las regiones norte y centro –a la que pertenece el estado de Puebla– fueron las más abiertas ante el uso de estos métodos, y las personas de 30 a 49 años de edad son quienes todavía se comportan renuentes ante el uso de anticonceptivos.
La proporción de los ciudadanos que se identifica con el blanquiazul y que aprobó la práctica del aborto y el uso de la píldora del día siguiente fue la siguiente: el 34.9 por ciento estuvo de acuerdo con el primer método, y el 79.9 por ciento, con el segundo.
En cambio los perredistas, que siempre se han caracterizado por una postura liberal ante estos temas, fueron los que menor índice de aprobación tuvieron ante esos métodos: 27.8 por ciento y 60.8 por ciento, respectivamente.
Los priistas se mantuvieron casi en la misma proporción que los panistas; 34.4 por ciento aprobó el aborto y el 66.4 la píldora del día siguiente.
En tanto, el 98.2 por ciento de la población que pertenece a un estrato social alto certificó uso del condón; 95.1 por ciento, de la píldora anticonceptiva; 41.9 por ciento, del aborto, y 75 por ciento, de la píldora del día siguiente.
En cambio, el índice de aprobación entre la clase baja distó del de la clase alta: 64.1 por ciento se manifestó a favor del uso de la píldora del día siguiente; 27.5 por ciento, del aborto; 83.3 por ciento, de la píldora anticonceptiva, y 91 por ciento del condón.
El estudio revela que en los últimos tres años ha aumentado la aprobación del condón, anticonceptivos, píldora del día siguiente y aborto entre los mexicanos como métodos para prevenir o interrumpir el embarazo.
En 2005 solamente el 19.4 por ciento de los mexicanos estaba de acuerdo con el aborto; en 2008 lo avaló el 35.8 por ciento; en cambio, la píldora del día siguiente hace tres años era aceptada sólo por el 61.6 por ciento de la población, y en 2008 el índice aumentó a 70.1 por ciento.