Ahora hay otra persona ocupando ese cargo y junto con la ahora ex funcionaria, otros cuatro empleados de esa área también habrían sido despedidos. Una acción similar habría ocurrido en dependencias como el Sistema DIF municipal y Comunicación Social; se espera que esta misma semana sean más los rescindidos de sus puestos.
Campos Vázquez calificó a Herrera Velásquez de “prepotente y burlón” por la forma en que le pidió la oficina y el mobiliario de ésta. Criticó que haya sido vigilada en todo momento por el director de Seguridad Pública Municipal, Osvaldo Martínez Ramírez, y reviró al edil que ella fue nombrada por el cabildo y sólo este cuerpo edilicio puede retirarla del cargo.
Además de la contralora, el director de Gobernación, Francisco Capillas López Gómez, también habría sido cesado por el alcalde, y aunque sostuvo que aún no ha sido notificado, indicó que cada vez es más fuerte el rumor de que ya no pertenece a la administración municipal.
López Gómez afirmó que él y otros funcionarios llegaron a ese ayuntamiento cuando fueron invitados a colaborar por el entonces edil, Rubén Gil Campos, hoy detenido en los Estados Unidos bajo sospecha de narcotráfico. Sin embargo, reconoció que hoy ya no existe acuerdo alguno para permanecer en el puesto.
La acción en contra de la funcionaria se suma a la treintena de despidos que inició este edil hace un par de meses, a la cual se suma la secretaria general, Abril Sheila Alvarado, y se trata de gente que en algún momento fueron leales al actual alcalde.
Este nuevo cese de un trabajador municipal se dio a pesar de que existe un acuerdo de cabildo del pasado 7 de julio que invalida cualquier despido promovido por Arturo Herrera Velásquez; en esa ocasión se giraron instrucciones a la Contraloría, Tesorería y Contabilidad General en el sentido de que no se puede realizar ninguna baja de personal, como tampoco la disminución de salarios, si no hay una orden directa del ayuntamiento del municipio de Izúcar de Matamoros.