Aunque los quejosos están furiosos por el comportamiento del alcalde, emanado de las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), la toma de la sede oficial se hizo de manera pacífica y ni siquiera hubo resistencia de los trabajadores de la Comuna. Tampoco se apersonaron elementos de la fuerza pública para disuadir a los inconformes o intentar recuperar el inmueble.
Los habitantes de Tepatlaxco de Hidalgo, una población ubicada en la región centro de la entidad, a unos 30 kilómetros de la ciudad de Puebla, advirtieron que no devolverán el edificio hasta que el presidente municipal sea destituido por el Congreso local.
De hecho, Ramiro León, uno de los asesores del movimiento ciudadano –en el que también partición regidores y líderes de diferentes partidos políticos, incluido el que afilia Bonilla Juárez– informó ayer por la tarde que se estaban recabando firmas para enviarle un documento a la LVII Legislatura local, a fin de que inicie cuanto antes una auditoría al priista y le revoque el mandato.
La Secretaría de Gobernación del Poder Ejecutivo estatal informó que desde que la alcaldía fue clausurada, en las primeras horas de este lunes, envió un delegado para convencer a los vecinos de que liberaran la sede y no prosiguieran con más actos que podrían redituarles problemas legales.
Los oficios del emisario de la dependencia responsable de la política interior en la entidad no surtieron efecto, pues los ciudadanos de Tepatlaxco de Hidalgo se negaron a iniciar una mesa de negociaciones en la capital estatal, hasta donde los funcionarios de la administración que encabeza el priista Mario Marín Torres querían que los líderes del movimiento se desplazaran.
El cometido de la Secretaría de Gobernación era indicarles el procedimiento por el que debe regirse una auscultación del Órgano Superior de Fiscalización, pero la empresa fracasó porque en abril pasado los representantes del movimiento de inconformidad tuvieron un trago amargo por causa del director general de gobierno, Rufo Juárez Peñuela.
Según la versión de los agraviados, el 3 de abril del presenta año se presentaron en las oficinas de Juárez Peñuela, a quien detallaron las arbitrariedades cometidas por su correligionario Plácido Jorge Bonilla Juárez. El servidor público les pidió que acudieran a una mesa de negociación en la que también estuviera presente el alcalde y sus detractores aceptaron.
El 10 de abril tuvo lugar el encuentro, pero lejos de que Rufo Juárez Peñuela asumiera una posición neutral y de mera intermediación, se puso del lado de Plácido Jorge Bonilla Juárez, al punto de que llegó a amenazar a los vecinos con iniciarles procesos legales si insistían en manifestar sus desavenencias con el edil priista.
“¡Que chinge a su madre!”
Pese a que la turbulencia política del trienio vigente alcanzó su punto más agitado ayer en Tepatlaxco de Hidalgo, la vida en la cabecera del pueblo no parecía tener mayor alteración a su rutina en las primeras calles; sin embargo, frente a la presidencia municipal decenas de personas portaban cartas y mantas con reproches y hasta insultos dirigidos a Plácido Jorge Bonilla Juárez.
“¡El presidente municipal dice que La Ley Orgánica Municipal tiene que irse a chingar a su madre!”, exclamó Ramiro León, el asesor del movimiento opositor, cuando el reportero le preguntó cuál eran las afrentas más graves que había cometido el priista Bonilla Juárez.
A pocos minutos de su arribo a la cabecera municipal de Tepatlaxco, los enviados de esta casa editorial fueron rodeados por un cinturón humano de hombres, mujeres, ancianos y niños que gritaban consignas contra el alcalde y exigían con ansiedad que cada una de sus acusaciones quedara registrada en las anotaciones que construirían la nota de marras.
“¡Que hable un regidor!”, ordenó León, y entre toda la multitud emergió Epifanio Francisco Francisco, un hombre de no más de 40 años que ostenta la cartera de Ecología, y relató por principio de cuentas que desde que asumió el cargo, el presidente municipal no ha cumplido el acuerdo de cabildo para celebrar las sesiones ordinarias entre los días 10 y 12 de cada mes.
De hecho, Plácido Jorge Bonilla Juárez tomó posesión del cargo el 15 de febrero del presente año, al igual que el resto de los 216 alcaldes que existen en la entidad. Empero, a los pocos días se ausentó sin dar mayor explicación y no volvió a ejercer el poder si no hasta los últimos días de marzo.
La gente dice que el alcalde despacha una o dos veces por semana en la presidencia municipal y el resto de la semana no lo ocupa en las responsabilidades que su puesto le obligan por ley. “Viaja mucho a (la ciudad) de Puebla, porque allá tiene sus negocios, son negocios grandes de importaciones mundiales”, expresó un hombre y una mujer que estaba a su lado remató: “¡Vende fayuca!”.
Las sesiones de cabildo, añadieron, son suspendidas constantemente y se realizan cuando al presidente municipal se le pega la gana.
Árbol genealógico
Aunque Epifanio Francisco era el principal entrevistado, las personas que atestiguaban el diálogo con La Jornada de Oriente le ayudaron al regidor de Ecología a desglosar el entramado de nepotismo que Plácido Jorge Bonilla Juárez ha armado en torno suyo:
El director de Obras Públicas, Luis Juárez Aquino, es su primo hermano; el secretario general del ayuntamiento, Laurentino Zoquiapan Vargas, es hermano del contralor municipal, Juan José Zoquiapan Vargas; la recepcionista del Palacio Municipal, Jessica Zoquiapan, es prima de éste último par y, además, hermana de la directora del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia, Yolanda Zoquiapan.
Además, hasta hace dos meses Plácido Jorge Bonilla le dio a su cuñado William González Martínez un empleo como su guardaespaldas; en tanto, la hermana de éste es auxiliar del DIF. En esa misma dependencia comunal trabaja como chofer el tío del alcalde, Anselmo Galicia Juárez.
La más grande obra
Las obras que se necesitan en Tepatlaxco de Hidalgo son de primera necesidad: electrificación, agua potable y drenaje. Hace falta, además, de manera urgente, la construcción de un hospital para atender a una población que según el más reciente censo nacional tiene más de 14 mil habitantes.
Cuando una persona sufre una enfermedad de consideración debe ser trasladada a Amozoc o hasta Puebla. Para colmo de males, el edil oculta información que le hace llegar el gobierno del estado sobre cursos de capacitación, talleres, dotación de insumos y otros, pues no le transmite los datos a la regidora de Salud, Graciela Sánchez, según denunció ella misma el día de ayer.
El presupuesto para obras por el ramo 33 tiene un tope de 11 millones 700 mil pesos y las aportaciones estatales rondan los 822 mil pesos; en total, la presidencia municipal tiene a su disposición una bolsa por más de 12 millones 500 mil pesos para éste, el primer año de la gestión.
Sin embargo, la única obra que está llevando a cabo el municipio es la colocación de adoquín de una guarnición de la plaza principal. El enojo de la gente por esa situación es tal que pidieron al fotoperiodista de esta casa: “¡Tómenle una foto y sáquenla en el periódico, para que se sepa cuáles son los grandes trabajos de nuestro señor presidente”.