Un incidente entre dos empleados del ayuntamiento, uno sindicalizado y otro de confianza, provocó un primer y serio enfrentamiento verbal y mediático entre el líder de los burócratas, Óscar Moranchel Ramírez y el alcalde Eleazar Pérez Sánchez; así, mientras el primero amenazó con realizar un paro de labores y cerrar algunas calles del Centro Histórico en las próximas horas, el director de Gobernación, Josué Chávez, dejó en claro que no permitirán “caprichos” personales.
El aparente romance político entre ambos personajes, provocado por un franco apoyo de Moranchel en plena campaña hacia el entonces candidato priista, encontró, por lo menos en el discurso, una ruptura que hasta la tarde de ayer no tenía una posibilidad de alcanzar acuerdos.
La pelea
Hace más de una semana trascendió en los círculos laborales de la Comuna el intercambio de golpes entre un par de trabajadores. Tras el incidente, los altos mandos del gobierno local decidieron cesar, aparentemente sin razón, a uno de ellos, quien por cierto, y a diferencia de su rival que es de confianza, está incluido en la lista de agremiados del sindicato encabezado por Óscar Moranchel.
Después de varios intentos por revertir esa medida, y sin hasta el momento alcanzar resultados positivos a la vista, el pasado fin de semana el comité sindical convocó a una asamblea prácticamente urgente para analizar el caso. En el cónclave Moranchel aseguró que existía un “trato prepotente en el despido injustificado” de Alejandro Gilbert; además, aprovechó la oportunidad para reclamar a la máxima autoridad en Atlixco el incumplimiento de sus promesas hacia los trabajadores.
Moranchel después pasó a valorar los apoyos obtenidos del alcalde en el inicio de su trienio. “Ya pasaron cinco meses y nada. Por eso totalmente desaprobamos su actitud, que por cierto está encaminada sólo a pisotear los derechos humanos de sus compañeros en el ayuntamiento; sin olvidar la falta de pagos por tiempos extra, por prima vacacional y hasta la entrega de herramientas y uniformes indispensables para hacer sus actividades”.
El paro de labores (que hasta ahora no tiene fecha definida), señaló Moranchel, incluiría el cierre de calles con la ayuda de un sector de transportistas de la Confederación Regional de Obreros Mexicanos, cuyo representante Alberto Montes manifestó solidaridad con los inconformes. “Es, a la vista de todos, un mal trato de parte de la autoridad que no llena hasta ahora las expectativas planteadas en su campaña. Y una muestra de ello es que la falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos descendió drásticamente con los priistas en el poder”.
El sábado por la mañana, en el único noticiero de radio en Atlixco, Josué Chávez Castañeda anticipó que tenían informes relacionados con el rumor de un paro laboral programado para las primeras horas de este lunes, por eso adelantó que estarían pendientes de cuántos de los burócratas sindicalizados respaldarían ese llamado de Óscar Moranchel.
Una vez detectados los ‘paristas’, soslayó, el siguiente pasó sería comenzar a elaborar sanciones administrativas, pues según ese funcionario no había motivos para detener el paso de las oficinas en el Palacio Municipal.
Por cierto, y en algo que fue considerado por los miembros del sindicato de trabajadores de la Comuna como un acto de “grosería política” usado para presuntamente evitar el paro de hoy, la gente de logística de Eleazar Pérez “curiosa y cínicamente” programó ayer la entrega de despensas a los recolectores de basura, soporte principal del gremio de Óscar Moranchel.