El Nodo de Derechos Humanos criticó el proceso de selección del nuevo presidente de la Comisión de Derechos Humanos (CDH) de Puebla, calificándolo de “improvisado” y “mal hecho”; además, insistió en que al actual titular de esa institución, Manuel Candido Flores Mendoza, es un hombre que nunca ha tomado con seriedad la responsabilidad que el Congreso le confirió.
La organización emitió ayer un comunicado en el cual menciona que “todo lo que desde las instancias oficiales se hace en materia de Derechos Humanos en Puebla, (es) improvisado, mal hecho. Una convocatoria abierta tan sólo cuatro días, sin una evaluación de la gestión que termina, sin discusión pública real, con 48 horas para evaluar a los candidatos; honestamente esa no es la forma de elegir a quien deberá presidir la CDH, a quien deberá entrar en la pesadilla que es la situación de Derechos Humanos en Puebla, a menos que lo que se quiera sea poner a quien le acomode al gobernador, a alguien que le permita seguir limpiando su imagen.
“Como Nodo de Derechos Humanos reiteramos que no participaremos en esa ‘convocatoria’ con propuesta alguna, porque sabemos que es una pérdida de tiempo proponer algo a quienes sólo saben imponer; pero eso sí, estaremos atentos a lo que ocurra, pues cada paso que tomen los diputados en este asunto es una muestra de su posición en lo que se refiere a los Derechos Humanos, y cada paso es una responsabilidad ante la rabia que crece en Puebla y no encuentra salidas en las instituciones; mientras tanto, los grupos y organizaciones que trabajamos desde la sociedad civil en materia de Derechos Humanos continuaremos remando contra la pesadilla, contra el poder; seguiremos existiendo; seguiremos luchando por que se respeten los Derechos Humanos”.
Al principio del documento, recuerda que Flores Mendoza declaró que Puebla está “en paz y tranquilidad”, lo cual el Nodo califica como un “insulto” y menciona algunos ejemplos de violaciones a las garantías universales, como el de Ricardo Ramírez Rodríguez, “quien murió ‘broncoaspirado’ a manos de la Policía Judicial; a los que viven gobernados por pistoleros en Tlacotepec de Porfirio Díaz, Huitzilan de Serdán, Izúcar de Matamoros, Huehuetla y muchos municipios más; a los que son amenazados y despojados de su patrimonio por las autoridades, como en San Martín Texmelucan, Chichiquila y Ocotlán, entre otros; a los jóvenes que son golpeados y extorsionados por policías por ser pobres y por expresarse; a los que por su preferencia sexual son discriminados y agredidos por quienes deberían protegerlos, o como Lydia Cacho, forzada por Cándido Flores a firmar un documento que buscaba ocultar la tortura y maltratos que sufrió a manos de los policías que la trasladaron de Quintana Roo a Puebla”.