Desde hace algunos meses se ha estado gestando en Puebla una corriente antielbista, es decir, contraria a la presidente del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales, en la que participan maestros de base de por lo menos cinco regiones del estado y que hasta ahora no cuentan con el respaldo de ningún dirigente o figura pública relevante. Sin embargo, eso ha empezado a generar nerviosismo, sobre todo en la sección 23 del sindicato, cuyo dirigente Eric Lara cada vez tiene un menor control de su organización.
Dicha corriente se está formando con mentores de Huauchinango, Tepeaca, Tehuacán, Izúcar de Matamoros y la zona Puebla Centro. Uno de sus principales objetivos es oponerse a que el SNTE siga siendo utilizado para los fines político–electorales de Elba Esther Gordillo.
Y un fin inmediato que se percibe por parte de estos profesores es empezar a generar una corriente contraria a la casi segura utilización de la organización magisterial a favor del senador Rafael Moreno Valle Rosas, quien poco a poco se ha convertido en el principal operador político del PAN como parte de su proyecto personal de ganar la elección de gobernador en 2010.
El discurso de esta corriente va en el sentido de cuestionar a los dirigentes del SNTE de no tener definiciones claras hacia las bases del comportamiento electoral del sindicato. En ese sentido, los profesores de esta corriente recientemente festejaron las declaraciones del senador panista Humberto Aguilar Coronado de que Elba Esther Gordillo “no vota en el PAN”, y por tanto su cercanía con Moreno Valle no es algo definitorio de que el senador ya tenga garantizada la candidatura panista a gobernador por su cercanía con la presidente del sindicato.
Tal vez por el surgimiento de este movimiento en fechas recientes se ha observado a Eric Lara, el secretario general del SNTE 23, desarrollar un comportamiento de extrema cautela en el tema político. En especial llamó mucho la atención su ausencia en el cumpleaños de Rafael Moreno Valle Rosas, y que en cambio sí estuvo presente en el aniversario del gobernador Mario Marín Torres.
El líder gremial se justificó diciendo que no había sido invitado al convite del legislador, algo que parece extraño, toda vez que él, en la elección de 2006, operó a favor del Partido Acción Nacional y estuvo cerca del equipo de trabajo de Moreno Valle. Pero además esa versión es poco creíble por la presencia de Elba Esther Gordillo en el festejo del senador.
Una regla no escrita, pero de oro, que existe en el SNTE es que cuando en un estado está presente Gordillo Morales, los secretarios seccionales de la entidad deben acompañar a la profesora a donde vaya. A la dirigente, siempre le gusta estar flanqueada por los líderes regionales, sin importar el tipo de actividades que realice.
Lo argumentos de Eric Lara no son creíbles, y a su ausencia de la fiesta del senador, en donde se dio cita la cúpula del Panal y varios destacados miembros del PAN, se le puede dar la lectura de que es para evitar tener problemas con una corriente anti–elbista y en general, con amplios sectores del magisterio que están inconformes con su gestión.
Lara es un dirigente elemental, poco preparado, que demostró ser bueno para movilizar grupos de profesores en procesos electorales, y como dirigente ha dejado mucho que desear. No le gusta asesorarse por conocedores del sistema sindical, y quienes le dan consejos lo han llevado a cometer una larga lista de torpezas.
Una de ellas es que alguien lo convenció de que debía nombrar en cada colegiado del sindicato a alguien ajeno al tipo de maestros ahí representados. Eso le provocó que a las pocas semanas de haber llegado al poder se rebelaran en su contra los profesores indígenas, y eso lo obligó a cambiar al representante de ese sector, que era un profesor mestizo.
Lejos de que aprendiera de la lección de ese hecho, se ha aferrado a que no debe haber más cambios. Muchos creen que tales decisiones equivocadas le van a estallar en el próximo regreso a clases, ya que es creciente el malestar por el mal funcionamiento de varias áreas del sindicato.
El movimiento anti–elbista tiene su origen en la presencia que en Puebla tuvieron los profesores Homero Polito y Gaudencio Bravo Sánchez; ambos fueron representantes del CEN del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en el estado, y ahora son férreos opositores a Gordillo Morales.
En especial Homero Polito estuvo como representante de la dirección nacional del SNTE ante la sección 23, cuando estaba al frente de la misma Jorge Rodríguez.
Polito formó parte de un movimiento nacional del magisterio que consideraba que era necesario acotar el poder de Gordillo, sobre todo ante el autoritarismo de la profesora de autodenominarse “presidenta vitalicia”.
Cuando la cúpula del SNTE se percató del avance de esa corriente, hizo públicos los nombres de las cabezas. En el caso de Puebla, Jorge Rodríguez le dio la espalda a Polito, luego de que había una fuerte colaboración entre ellos.