Al menos una treintena de personas, entre ex trabajadores y vecinos de los diferentes barrios de Izúcar de Matamoros, tomó por unas horas las instalaciones del Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Izúcar de Matamoros (SOAPAIM) para exigir la renuncia del director Marcelino Pineda Cerón, así como la reinstalación de una docena de empleados que, argumentó, fueron despedidos injustificadamente.
Los inconformes también exigieron el esclarecimiento de los 5 millones 200 mil pesos de activos que tenía ese organismo al iniciar la actual gestión, pero que presuntamente habían sido enviados a Estados Unidos después de que Rubén Gil Campos fue detenido y trasladado a Nueva York por la Agencia Antidrogas de ese país para ser investigado; el dinero habría sido utilizado para pagar a los abogados que llevan el caso del ex edil.
Además, los manifestantes encararon a Pineda Cerón y le pidieron que diera de baja a los tres familiares del regidor de Gobernación del ayuntamiento de Izúcar de Matamoros, Rubero Galileo Suárez Matías, quien además tiene a otros seis familiares en la nómina municipal, repartidos en plazas dentro de la misma presidencia y el DIF local.
Relataron que desde que inició el gobierno de Gil Campos –el 15 de febrero pasado– inició una serie de maltratos, acoso y hostigamiento hacia los empleados del SOAPAIM que no simpatizaron con la candidatura y el proyecto del ahora detenido en una cárcel estadounidense; en cambio, gente favorecida, como el hijo del regidor Pedro Piedra, ostenta un sueldo de 2 mil 800 mensuales “por no hacer nada”, cuando un trabajador con más de 10 años de experiencia percibe mil 500 pesos al mes.
Retador y prepotente, Pineda Cerón respondió que de las personas despedidas “ya no interesaban sus servicios a la empresa”, lo que molestó a los manifestantes, quienes amagaron con regresar y tomar otras medidas si no se cumplen sus demandas.