Búsquedas en el diario

Proporcionado por
       
 
Lunes, 14 de julio de 2008
La Jornada de Oriente - Puebla - Deportes
 
 

 SEMANÁLISIS 

No todos los caminos llevan a Pekín

 
Horacio Reiba

En la senda de Belem Guerrero hacia la plata olímpica de Atenas 2004 se habían interpuesto todo tipo de obstáculos administrativos, desde impagos a su entrenador hasta la pérdida de su bicicleta por embarque ex temporáneo. Pero la muchacha sacó la casta y, oh sorpresa, ganó la medalla. Pues bien, como si nada de esto hubiera ocurrido, durante el periodo interolímpico que está por concluir la Federación Mexicana de Ciclismo y el COM insistieron en sus vicios de siempre, adobados por un menosprecio al atleta directamente proporcional a la intensidad de sus pugnas internas –en juego dinero, viajes y demás privilegios del poder, naturalmente. Hasta que, ganada por el hastío, resultado de la ausencia de mínimos apoyos a un plan de trabajo y puesta a punto coherentes, la medallista decidió renunciar a participar en los juegos de Pekín y anunció su retirada. Sólo entonces el chirriante aparato burocrático reaccionó, cómo vas a hacernos eso, muchacha malagradecida. Ya se sabe que las esperanzas de colocar atletas mexicanos en el podio olímpico están más lejos que China, y si semejante lógica funciona van a escasear para federativos y oficinistas de planta esas pocas pero oxigenantes medallas a las que acostumbran aferrarse. De ahí las prisas y gestiones de última hora para intentar reparar el daño y hacerle a Guerrero un huequito en la delegación mexicana a los Juegos –delegación que integrarán 85 atletas, 115 “dirigentes” e invitados y hasta una diputada (?). Pero ya era tarde para atajar la decisión de Belem, que inclusive declinó el privilegio de una wild card (literalmente carta salvaje) solicitada por el COM a la Unión Ciclista Internacional a fin de posibilitar su inscripción fuera del plazo permitido. Pero qué barbaridad, han exclamado a coro los dirigentes “despreciados”. Qué mal aconsejada está Belem. Qué terrible traición al país y al abnegado cuerpo directivo del deporte nacional. Qué deshonra la de México ante el mundo. Pero en realidad no hay más traición ni deshonra ni mala cabeza que la de los propios enjuiciadores. Los mismos que ayer le negaban a Belem hasta el acceso a sus despachos y hoy se desgarran las vestiduras. Una evidencia más de la clase política que padecemos, encarnada esta vez en los numerosos grillos acomodados en las poltronas del deporte nacional cuando es precisamente el deporte y los deportistas lo que menos les importa. Que de repente alguien los exhiba tal cual son, he ahí el verdadero motivo de su alharaca de compinches malparados.

Dopaje. Y hablando de bicicletas y dirigentes, con el Tour de Francia apenas en su primera semana apareció ya el primer caso de dopaje. Y todo parece indicar que el positivo por EPO del español Manuel Beltrán, del equipo Liquigas, no es más que punta de iceberg, pues el celo de los controladores oficiales habla de al menos 20 análisis clínicos con resultados “anormales” hasta el momento. Se da la circunstancia de que el ciclista cuyo dopaje se comprobó fue compañero en US Postal del célebre Lance Armstrong, que luego de consagrarse multicampeón del Tour se convertiría en algo más que un sospechoso de rutina para la justicia francesa, que en esta materia se comporta exactamente al revés que la norteamericana, extraordinariamente complaciente con la industria del deporte profesional en esta clase de temas. Luego estamos ante otro Tour movidito en materia de persecuciones. Y no solamente por lo que a pedaleo codo a codo se refiere.

Nadal. Acaba de descubrirse entre Marte y Júpiter un pequeño asteroride que se desplaza a 20 km. por segundo. El hallazgo lo hicieron investigadores del Observatorio Astronómico de Mallorca, y acto seguido procedieron a bautizarlo con el nombre de Rafael Nadal, mallorquín de nacimiento. Desde luego –EPO y dopajes aparte–, el deporte español atraviesa por un momento dulce, y la euforia de los paisanos astrónomos de Nadal se justifica después de su victoria en Wimbledon sobre el suizo Federer, número uno del mundo, en apasionante duelo de cinco sets. Un partido, dicen, superior incluso a aquel de 1981 con Borg y McEnroe luchando hasta la extenuación durante varias horas. Sobre el pasto inglés de la catedral del tenis solamente otro ibero, Manolo Santana, había sido capaz de levantar alguna vez el trofeo que la reina entrega anualmente. Fue en 1966. Cuarenta y dos años después, Rafael Nadal ingresa con honores en el top 10 de la historia. 

Cobrar por cascarear. Ya lo sabíamos. Que el Puebla carece de rodaje y jugadores de jerarquía. Que el Atlético de Madrid empieza apenas su preparación, se presentaría con pocos titulares e iba a moverse con premeditada pachorra. Por lo que derrochar 2 mdd –eso cobró el visitante– por semejante cáscara era una insensatez mayúscula. Dicho y hecho: veinte mil incautos mordieron el anzuelo y despedirían con sonoro abucheo a las dos escuadras responsables de su mortal aburrimiento. Como el solitario gol de Álvaro González cayó muy temprano, al tedioso peloteo le sobraron 85 minutos. En el verano del 82 hubo otro Puebla–Atleti en el Cuauhtémoc, con Hugo Sánchez vestido de colchonero a modo de reclamo publicitario. La franja, con Pirri y algunas incrustaciones pumas, liquidó el cuento con un 5–0 demoledor, que los madrileños se tomaron casi con indolente calma. Más o menos como ayer. La única explicación a los 4 goles de diferencia estriba en la calidad del cuadro local. Que de notable en 1982 ha pasado a menos que fulastre en este 2008.

Y hay más. La gran novedad en las oficinas del Puebla es que podría la franja dejar con un palmo de narices a las televisoras nacionales y firmar con Fox Sports para la transmisión en exclusiva de sus partidos. Genial ocurrencia. Justo lo que hace falta para echarse encima a la FMF, sus árbitros y sus incondicionales comentaristas. Aunque esto último sea más bien al revés, pues es archisabido que, en México, el llamado futbol profesional en realidad pertenece a las televisoras. A una en particular. Veremos si la nueva directiva es efectivamente capaz de echarse ese trompo a la uña. Señal que lo que pase con el equipo y la gente les importa bastante menos que exprimir dinero donde lo haya. A lo mejor con la premeditada idea de escapar por la puerta de atrás cuando la lumbre llegue a los aparejos.

 

 
 
Copyright 1999-2008 Sierra Nevada Comunicaciones - All rights reserved
Bajo licencia de Demos Desarrollo de Medios SA de CV