El vocero de dicha asociación, Bonifacio Ladino Popoca, explicó que se acercaron a las autoridades estatales para pedirles un préstamo de un millón de pesos para el acopio del maíz; sin embargo, “no han hecho nada, nos dan largas, que está siendo revisado por Finanzas, no nos han dicho que no, pero ya perdimos esperazas”.
Argumentó que debido a que carecen de apoyo oficial, aplicarán los aumentos en caso de ser necesario, pues el maíz que se produce en el estado no es suficiente y tienen que acudir al de Sinaloa; sin embargo, “no sabemos cómo vaya a terminar esto”, lamentó el productor, quien aclaró que seguirán sosteniendo el precio si consiguen maíz de buena calidad y a un buen valor; de lo contrario, aplicarán el aumento sin avisar, señaló.
Ladino Popoca dijo que un pequeño grupo de sus 300 asociados comercializa el kilogramo a 9 pesos; el resto lo tiene entre 8.20 y 8.50 pesos. Explicó que aunque el maíz ha estado aumentando, los productores han podido mantener estable el kilogramo de tortilla gracias a que obtuvieron el grano a un buen costo. En enero estaba a 2 mil 800 pesos la tonelada y actualmente cuesta a 3 mil 600 pesos.
Consideró necesario que el gobierno del estado intervenga para mantener el precio bajo la premisa de que no es una ayuda para el tortillero, sino para el pueblo. “No queremos subirle, porque eso nos genera menos ventas, pero si el precio del maíz sigue aumentando, no tendremos otra opción”.
“Cada establecimiento revisará sus números, cuánto vende y si sacan los gastos de la luz, gas y ayudantes; si es así, mantendrán sus precios; de lo contrario los aumentarán. En Mayorazgo alrededor de cinco negocios ya venden el kilogramo en 9 pesos”, destacó.
De acuerdo con el monitoreo que realizan la Secretaría de Economía y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en las tortillerías de Puebla y el área metropolitana el precio mínimo por kilogramo es de 7 pesos, mientras que el máximo es de 10 pesos, y en las tiendas de autoconsumo varía de 5.34 pesos a 5.80 pesos.