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Miércoles, 9 de julio de 2008
La Jornada de Oriente Puebla Suplementos
 
 
ECONOMÍA A RETAZOS
 

El seminario “La actualidad de la economía mexicana” de la Facultad de Economía de la UAP

Fernando Andrés Sesma Villalpando

Considerando.

*Que desde 1938 Pemex se constituyó en una empresa vital para nuestro país y que, pese a sus avances y conquistas, hoy está en “problemas financieros” usados como pretexto para proponer la privatización de las actividades de la industria petrolera, que de acuerdo a la Constitución son de la exclusiva competencia de la nación. 

*Que tanto los gobiernos, “emanados de la Revolución” como los “del cambio”, han llevado a Pemex a una situación insostenible, sobre todo porque dolosamente se ha impedido su modernización colocándola en una situación precaria que le impide desempeñar el papel que debería en el desarrollo nacional.

*Que el injusto trato fiscal de la Secretaría de Hacienda hacia Pemex, insoportable para cualquier empresa, obstaculiza la realización de actividades de exploración, extracción, refinación y distribución de los hidrocarburos.

*Que México importa más del 40 por ciento de las gasolinas que se consumen en el país debido a la falta de refinerías que transformen el petróleo.

Se acordó.

*Rechazar cualquier modificación a las leyes secundarias que vulnere la letra y el espíritu de nuestra Constitución Política en materia de hidrocarburos expuestos en los artículos 25, 27 y 28 constitucionales. En consecuencia, y dada la marga experiencia con las privatizaciones, rechazamos los contratos de maquila y la participación privada en la industria petrolera.

*Exigir que se mantenga la exclusividad de Pemex en la realización de las actividades de la industria petrolera, lo que requiere iniciar de inmediato la construcción de refinerías que permitan recuperar el mercado interno de gasolinas y del gas sin la injerencia del capital privado.

*Demandar que la renta petrolera se invierta en la construcción y mantenimiento de  oleoductos y gasoductos con el fin de construir un sistema nacional de distribución que pertenezca al Estado mexicano y no al sector privado.

*Instar a la Secretaría de Hacienda para que libere a Pemex del injusto régimen fiscal al que la ha sometido y permitirle así a la empresa iniciar su proceso de recuperación productiva y dejar de ser la “caja chica” del gobierno federal. 

*Hacer de Pemex un centro de investigación y desarrollo para ampliar sus proyectos de exploración y desarrollo. Actualmente en el portafolio de Pemex hay suficientes proyectos en tierra y plataforma continental que deben realizarse lo que hace innecesario, en este momento, la explotación en aguas profundas.

Pedir que se inicie el saneamiento de Pemex eliminando de raíz la corrupción que corroe a la empresa y al sindicato. Un paso inmediato y urgente es la claridad y transparencia en el uso de los recursos de la paraestatal. 

Los elevados precios del petróleo representan una coyuntura histórica que no debe desperdiciarse y, en consecuencia, es necesario reestructurar todo el sector energético, incluyendo las energías alternativas, para convertirlo en palanca del desarrollo nacional soberano e independiente.

Finalmente, rechazamos el trato despectivo que distintos funcionarios han dado a la opinión del pueblo de México, y en respuesta decimos: ¡sí a la consulta popular!

 
 

El índice de confianza del consumidor cayó más del 17 por ciento en los últimos 19 meses

Rubén Ortigoza Limón

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC), en lo que va del sexenio, ha sufrido una pérdida del 17.4 por ciento, ya que para diciembre de 2006 ese índice se ubicaba en 109.7 (enero de 2003=100), mientras que para el pasado mes de junio había disminuido a 90.68.

El ICC elaborado por el INEGI y el Banco de México, sintetiza el muestreo realizado a consumidores (hogares) de los 32 estados del país, a través de integrar cinco indicadores parciales que miden: 1. Situación económica en el momento actual de los miembros del hogar comparada con la que tenían hace 12 meses; 2. Situación económica esperada dentro de 12 meses de los miembros del hogar respecto de la actual; 3. Situación económica del país hoy en día, comparada con la de hace 12 meses; 4. Situación económica del país esperada dentro de 12 meses respecto a la actual situación; 5. Posibilidades en el momento actual de los integrantes del hogar comparadas con las de hace un año para realizar compras de muebles, televisor, lavadora u otros aparatos electrodomésticos.

La empírica de los indicadores parciales muestra una pérdida de 5.7 por ciento para el primero de ellos, ya que pasó de 104 a 98.1 en el periodo de referencia. En el segundo de ellos pasa de 108.2 a 97.4, lo que arroja una pérdida de 10 por ciento, mientras que para el caso del tercero de los indicadores tuvo una perdida de 18.5 por ciento, pasando de 110 a 89.7 en el periodo de referencia. Finalmente, los dos últimos indicadores en el periodo ya citado presentaron un cambio de 116.8 a 89.6, dando una pérdida de 23.3 por ciento y de 109.8 a 78.6, reportando una baja de 28.4 por ciento, respectivamente.         

La tendencia a la baja del ICC es muestra clara de la situación y perspectivas reales de los consumidores ante la situación económica nacional en el último año y medio, esto ocasionado principalmente por la visión simplista, ortodoxa y positivista de la realidad económica que tienen los círculos de los tomadores de política económica, donde reina el enfoque que favorece la concentración de la riqueza, la pauperización de las clases sociales y, hasta cierto punto, una política procíclica.

 
 

Comodinos... como siempre

El obrero crítico

Las armadoras de automóviles, en su afán de seguir manteniendo sus elevadas ganancias, ante la reducción del mercado, dan señales exigentes de reestructuraciones internas para continuar su nivel de rentabilidad y que ésta no decaiga.

Las estrategias que toman las armadoras tienen resultados negativos y nunca aceptan su culpa, y a alguien le cobran la factura, y como de costumbre en el trabajador repercuten sus acciones “innovadoras” en las relaciones de trabajo, dañándolas cada vez más.

En la práctica ejemplos siempre sobran. Año con año intentan adecuaciones a las relaciones de trabajo, siempre buscando dañar más a sus trabajadores, que crean la riqueza que disfrutan los empresarios. Lo vemos en estos días en EU, donde la principal central sindical automotriz analiza propuestas de las grandes automotrices (GM, Ford y Chrysler) de una adecuación en las jornadas de labor semanal a la baja, donde los empresarios ahorrarán produciendo lo mismo en menos días, alargándole al trabajador su jornada diaria a 10 horas, sufriendo un desgaste igual o mayor que en una semana normal.

En México la GM de Toluca hace unas semanas anunció que cerrara unas líneas de producción de camiones y otra de autopartes que ya no son rentables por las bajas ventas, con su consecuente despido de cerca de mil 600 trabajadores, y especula (en términos claros, chantajea) que si se alargara la semana de trabajo en cinco horas y media sin compensación económica alguna y se les retiran algunos beneficios económicos a los trabajadores, podría despedir “sólo” a 30 trabajadores y lograr una negociación entre gobierno local, federal, empresa y sindicato para salvar fuentes trabajo.

Y en Puebla no nos salvamos de los “buenos deseos competitivos”. En recientes declaraciones, el vicepresidente de VW de México, Tomas Karig, señala que al acercarse nuestra próxima revisión contractual debemos ponernos a pensar en actualizar el contrato colectivo de trabajo, que ya tuene una antigüedad de cerca de 40 años y no está acorde con la competitividad y flexibilidad que requiere la empresa hoy en día. Pero la pregunta le surge a los trabajadores de esa empresa que ya trabajan a ritmos acelerados y los acomoda la empresa unilateralmente a su conveniencia, las vacaciones las manejan arbitrariamente y, si quiere, busca cualquier pretexto para evitar darlas o posponerlas hasta que quiera, los aumentos de salario han sido raquíticos en los últimos años, no ayudando en nada a recuperar el poder adquisitivo; no ha habido bases para dar seguridad al trabajador y en los últimos ocho años los eventuales entran y salen, algunos ni regresan, las prestaciones no han tenido aumentos directos en los últimos 10 años, el chantaje y la amenaza son la herramienta principal para elevar la productividad, y todo esto en contubernio del sindicato, el gobierno local y el federal.

Yo tengo una pregunta para estos “prominentes empresarios” y el gobierno: ¿qué tenemos que hacer los trabajadores de este país para tener calidad de vida? ¿Qué pretenden todos los dueños del dinero y sus solapadores? ¿Que trabajemos gratis y contribuyamos con nuestros impuestos para el desarrollo del país? ¿Hasta dónde soportaremos? Estas son preguntas que tenemos que hacerles, y ojalá un día obtengamos alguna respuesta.

 
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