Reforzar la identidad cultural cholulteca es la tarea principal de la Casa de Cultura de San Pedro, según palabras de su director, Susano Toxqui. Ratificado en su puesto para un segundo periodo, de 2008 a 2011, Toxqui explicó, en exclusiva para este medio, que sin una comprensión de la cultura propia, Cholula no puede estar lista para el futuro.
La gran cantidad de costumbres religiosas y la tradición gastronómica de la región, o la misma forma de ser del choluteca, muchas veces no son entendidas por los habitantes como parte de una cultura propia, dijo Toxqui. La responsabilidad de la Casa de la Cultura es, entonces, trazar una estrategia para que los habitantes de esta ciudad milenaria se sientan orgullosos de su pasado y sepan afrontar su futuro.
En esta estrategia se incluyen ciclos de conferencias con la presencia de figuras de renombre como Patrick Johannson, del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, quien “desde su visión de extranjero, nos ayude a ver con otros ojos nuestra gran cultura”.
Entre los retos del futuro y del presente, Toxqui destacó el fenómeno de la globalización, el cual no es ajeno a Cholula. “Tenemos ahora la fortuna de ver, bajo esa ventana que son las comunicaciones actuales, lo que pasa en cualquier país. Muchos de nuestros jóvenes fijan la atención en costumbres que no son las nuestras y lamentablemente van perdiendo las propias”.
Sin embargo, los jóvenes tampoco se sienten integrados a esas costumbres extranjeras y regresan al punto de partida, y es obligación de las autoridades proporcionar la información adecuada para la comprensión de su cultura.
Toxqui, originario del barrio de Santa María Xixitla, en San Pedro, destacó dos de las manifestaciones culturales que forman parte de la vida de Cholula: la Altepeilhuitl y la Tlahuanca. La primera, también conocida como fiesta del pueblo, está dedicada al arcángel San Miguel y se celebra el domingo posterior al jueves de la Ascensión del Señor.
La Tlahuanca –del náhuatl tlahuanqui o borracho– se celebra el cuarto lunes de cuaresma y es una festividad muy importante para todos los barrios de Cholula, pues es la fusión de la religión católica con la fiesta de la embriaguez, la cual tiene importantes raíces en la época prehispánica. En ella, el mayordomo del barrio encargado ese año se coloca fuera de la Capilla Real y, luego de la ceremonia religiosa, regala pulque y comida a los visitantes.
Toxqui precisó que la Casa de Cultura de San Pedro no trabaja exclusivamente para los habitantes de esa demarcación. Cholula es toda la región que rebasa los actuales límites de los municipios de San Andrés, San Pedro y Santa Isabel y que fue producto de la división originada en el siglo XVII e ideada por Juan de Palafox y Mendoza, arzobispo de Puebla, para facilitar la administración religiosa y política.
El trabajo constante que realiza la institución que dirige Toxqui se percibe en los talleres que se imparten en sus instalaciones. “A veces mis compañeros del propio ayuntamiento piensan que estamos esperando a ver qué actividades nos mandan ellos, pero la Casa de la Cultura tiene treinta y dos talleres, funcionando de lunes a viernes, todo el año, manejados por trimestres”.
Entre la oferta de talleres destacan cerámica prehispánica, náhuatl, cuento, poesía, apreciación cinematográfica y teatro, así como distintos de ejecución musical. Desde su periodo anterior, Susano Toxqui sugirió la remoción de ciertos talleres que no tenían el perfil de Casa de la Cultura, como corte y confección, bisutería, cultora de belleza, mismos que ahora se encuentran en la oferta del Centro de capacitación para la mujer (Cecam).