Aunque para el ayuntamiento de Puebla no existe una fecha fatal para la reubicación de los vendedores ambulantes, la Cámara Nacional de Comercio le dio de plazo a las autoridades hasta este mes para poder sacar a los informales de las calles del Centro Histórico; de lo contrario llevará a cabo medidas de presión, ya que el problema genera una caída en ventas desde 5 hasta 40 por ciento.
La proliferación de ambulantes en el centro de la ciudad siempre ha sido un problema que las autoridades municipales intentan resolver, pero pasan los trienios y la solución queda en manos del siguiente gobierno. Tal es el caso de la actual gestión municipal, encabezada por la alcalde Blanca Alcalá Ruiz, quien tiene como compromiso reubicar a los ambulantes, ya que su antecesor, Enrique Doger Guerrero, no lo hizo.
Los vendedores informales no se han ido del centro y, por el contrario, durante esta temporada vacacional se han multiplicado, lo que se puede constatar tras recorrer la calle 5 de Mayo y sus laterales. El presidente de la Cámara de Comercio en Puebla, Antonio Garay Orea, destacó que “los comerciantes agrupados al organismo le han dado como plazo al ayuntamiento de Puebla hasta este fin de mes para que concrete la reubicación; si no es así, tendrán una postura diferente”, remarcó.
Sin embargo, el empresario descartó llevar a cabo una huelga de impuestos o marchas para poder manifestar su crítica al gobierno; “nosotros vamos a analizar de qué forma dicha cámara hablará con el ayuntamiento”, se limitó a comentar. “Les estamos dando (a las autoridades) de plazo hasta este fin de mes para que ya se lleve a cabo la reubicación que, yo creo, ya se va a dar; nosotros como cámara lo hemos manifestados, estamos en contra de los ambulantes, no queremos que nos sigan invadiendo ni perjudicando, sobre todo durante esta época, que es tan importante para los comerciantes”.
Garay Orea comentó que le preocupan las agresiones de los ambulantes en contra de representantes del comercio organizado, pero confió en que las autoridades pondrán fin a dicha situación con la reubicación.
La presencia de los vendedores ambulantes provoca pérdidas desde un 5 hasta 40 por ciento en las ventas del comercio establecido dependiendo del giro; durante esta temporada el sector más perjudicado es el papelero, que tendrá una caída de 5 por ciento en relación al año pasado y dejará de contratar al 50 por ciento de personal eventual en comparación a 2007.