En un comunicado enviado por la organización se establece que los empleados de Mexmode –proveedor de Nike en México– han sido objeto de una campaña de intimidación y violencia de parte de AC, apoyada por el gobierno y trabajadores alineados con ese grupo. La WRC –organización conformada por 182 universidades de EU y Canadá– identificó violaciones de la ley mexicana, en los hechos de violencia y amenazas contra dirigentes sindicales y empleados que los apoyan, así como intromisión en asuntos sindicales de parte de funcionarios del gobierno.
“El WRC concluye que ni la gerencia de la empresa ni Nike son responsables por la violencia, y que ambos han tomado medidas para tratar de proteger los derechos de los trabajadores”. Según el director ejecutivo del WRC, Scott Nova: “Nuestra investigación revela que lo que inició como un esfuerzo legítimo de parte de algunos trabajadores de Mexmode fue aprovechado por un grupo anárquico que lo convirtió en una campaña de intimidación y violencia”.
“La investigación del WRC, realizada en junio y los primeros días de julio, documenta una serie de asaltos en contra de dirigentes del sindicato, los cuales fueron cometidos por aliados de AC, un grupo de presión con una violenta trayectoria y vínculos con el PRI. El WRC también descubrió que funcionarios del gobierno estatal dieron apoyo financiero y logístico a Antorcha Campesina y que organizaron una asamblea sindical ilegal en un esfuerzo por desalojar a la actual directiva sindical y reemplazarla con sus aliados”.
El WRC hizo un llamado al gobierno de México para proteger los derechos de los trabajadores de Mexmode, afirmar el dominio de la ley y “poner fin a la colaboración de los funcionarios del gobierno de Puebla con AC”. También exigió a Nike y a los demás clientes de Mexmode mantengan los pedidos a la fábrica mientras busca una solución positiva a la crisis.
En el informe completo, disponible en www.workersrights.org, el grupo recomendó al gobierno de Puebla que cese el apoyo a AC y sea imparcial en la aplicación de la justicia. El gobierno debe arrestar y enjuiciar a los responsables de los ataques físicos a los trabajadores de Mexmode, así como garantizar la seguridad de los empleados dentro y fuera de la fábrica.