Las guerras floridas o xochiyaoyotl son guerras en la que los pueblos mandan a sus caballeros a un campo sagrado para la batalla, es un poco como un torneo en el que no se trata de matar al adversario, sino capturarlo para sacrificarlo. La práctica se hace básicamente en épocas de escasez de comida o de puestos. Morir en una guerra florida es un honor.
El pico del águila es el grito que pregona la guerra florida. A ella van los guerreros jaguares (guerreros de la noche) a luchar contra los guerreros águila (guerreros del día). Van al campo de batalla a recolectar flores (corazones) porque en la piedra de los sacrificios, al golpe de cuchillo del sacrificador, surge la flor más preciosa: el corazón del hombre.
Los corazones son depositados en el cuauhxicalli, la jícara o vaso de águila, y a él desciende el guerrero celeste en forma de colibrí a libar la miel (la sangre) de aquella flor preciosa. Esta guerra representa lo más sagrado de la religión del hombre mesoamericano: la cacería de hombres hecha por dios. Aunque sea por una diputaditzin federalotl.
Las tres tribus
Tres batallones con sus líderes al frente: El Perro Glotón, El Chinacate y Cara de Agua. Todos tienen la bendición de Camortilli para lanzarse a la batalla y mostrar la capacidad para mandar en la comarca por los siguientes tres años y en una de esas hasta convertirse en el sucesor del huehue.
Por alguna extraña razón, los tres guerreros proceden de pueblos cuyo nombre inicia con “TE”: Texoloc, Tizatlán y Tetla. Todos se asumen como grandes guerreros aunque ninguno de ellos ha librado una verdadera batalla. Los tres deben su posición a un regalo de los caciques, senadores o dioses.
El Perro Glotón se forma como guerrero en las llanuras del PAN y aunque se asume provenir de un pueblo de matones, lo cierto es que apenas si llega a un simple perro aullador. El Chinacate basa su poder en el apoyo de la diosa Betilopochtli y Cara de Agua en las fiestas y comilonas que organiza.
El primero en lanzar el aullido para que las tropas inicien el camino es el Perro Glotón, conocido también con el sobrenombre de Serxólotl Gonzalotzin. Se dice que es gemelo de Adolcóatl. Viste una túnica azul y un escudo blanco en el que sobresale el dibujo de un hombre con cabeza de perro y una bandera con la figura de Xocalderon, su verdadero dios y guía, que es una compleja transformación de Creellin.
Del Perro Glotón muchos recuerdan cuando los dioses del sol y la luna se pusieron en movimiento para la gran guerra del segundo PAN, él se escondió, primero en un maguey llamado Congreso localmexólotl (maguey doble), luego en otras cosas monstruosas como la Secretaría de Gobierno y la Secoduvi.
Lo de glotón se lo han puesto no porque coma mucho, sino por la fama de galán que ha desarrollado entre su tribu. Muchacha guapa que surge o se hace, rápidamente la atrae para sí y la incorpora a sus séquitos de secretarias o ayudantes. El Perro Glotón y su tribu de texoltecapanes arriban al valle central de Tlaxcala listos para el combate.
El segundo en hacer camino es El Chinacate de Tizatlán –como no se habían inventado las bicicletas para regalar a cambio de votos tuvieron que hacer el camino a pie desde el lugar de la tiza–. La tribu que encabeza tiene su origen en la separación de un grupo de habitantes del señorío de Paredcatzin. Él recibe el nombre de Enripochtli Padillintli.
El Chinacate ya ha sido distinguido en el señorío de Tizatlán. Betilopochtli siempre lo ha sacado triunfador de las batallas para convertirse en diputaditzin localotl y federalotl. Aunque en ellas nunca ha destacado, pues no pasa de perico perro secretario. Aunque alguna vez fue joven, hoy no se cuece al primer hervor.
Siempre guiado por la caudilla Paredcatzin y ante la amenaza que significan los oscuros reinados de Hernandotl, Alvarelimatl y Anayalli, se le manda a otros señoríos y lo único que aprende es a pintar una pala larga de palo de las que utilizan los panaderos para extraer el pan del horno.
El Chinacate de Tizatlán viste de color rojo con algunas líneas azules y un escudo en cuyo centro se dibujaba la pala del PAN. Tras él una gran cantidad de guerreros y guerreras felices de volverse a encontrar bajo la protección de la casa Paredcatzin cuyo florecimiento se ha dado años atrás y ahora se encuentra en la posibilidad de reconquistar el señorío. El Chinacate hoy diputaditzin, manaña Hobernador.
Quién sabe por qué, pero en la cara de Enripochtli no se refleja alegría, sino preocupación. Él sabe que puede tomar prisioneros y sacrificarlos a Betilpochtli, pero no se siente seguro de que Camortilli le permita ese camino. Días antes, al referirse a los tiempos, ha dicho que nadie se adelantara en la batalla y la decisión será tomada con el consejo de los adivinos demoscopistas.
Con la pesadumbre de la duda, pero la alegría de sus huestes llega a tiempo para tomar posición en el valle de arriba, de San Francisco, aquel donde muchos años antes se habían reunido las familias para irse al norte, convencidos que ese simple hecho los haría hijos de algo. Él también se siente hidalgo.
La que llega al final, pero aún a tiempo para la batalla es Oralli Cara de Agua, ella procede de un territorio originalmente habitado por otomíes, pero conquistado por Salinoztli de Gortallin de la tribu de los pricalancas solidarios y cuyo apelativo hereda a esa tribu.
Descendiente de la tribu a la que los pricalancas se refieren como tontos y a los cuales ha servido toda la vida. Ella va al frente de sus tropas vestida de verde cubriéndose con una manta azul. El escudo de Cara de Agua son tres rayas: una de color azul, otra verde y una roja.
Oralli no es una mujer dotada de sabiduría, pero tiene la capacidad para convocar a muchos guerreros, al organizar fiestas en las que sin importar la vida de los animales los sacrifica con la intención de dar de comer a más de mil almas. Sus seguidores de siempre son una especie de pájaros muy avistados por Tetla llamados gorrones.
Ella está feliz de que la hayan convocado y está dispuesta a dejar las viandas en el campo de batalla. Sabe que puede ganar con un nuevo comelitón o en una de esas hasta aliarse con el Chinacate, con tal de que el Perro Glotón no se vaya limpio. Tiene un registro de las canalladas del Perro Glotón y aprovechara la mejor oportunidad para derrotarlo.
Las tres tribus con TE se encuentran en el centro de Tlaxcala y comienza la batalla. Nadie parece ceder y los tres resisten. De pronto, Enripochtli y Oralli se arrodillan frente al Perro Glotón y le dicen: Perro sagrado, en el distrito uno ya está seguro el niño mártir de Sedeco y ha sido dicho por los dioses azules que tú seas el candidato en el segundo distrito. El Perro Glotón lanza un aullido en el que acepta ser el único e indivisible sustituto de su hermano Adolcóatl.
El reino de la cámara de los diputaditzin federalotl ha capturado un nuevo miembro con lo que las guerras floridas cumplen con su cometido.
Resuelven un conflicto de posición en tiempos de escacez.
Desde lo alto del cerro dos guerreros aztecas de la tribu de los Velazcóatl observan, se saben con fuerza, experiencia y cercanía del dios Camortilli como para aceptar el bastón de mando de los tlaxcaltecas, ellos se reconocen como hijos de… el señorío de Maxicatzin.