De acuerdo con datos oficiales, en Puebla se entregan unas 100 mil tarjetas de crédito al año, y actualmente unos 42 mil usuarios de estos plásticos están en cartera vencida. En general, la mayor parte de quienes hacen compras o pagan servicios por esta vía tardan de tres a 10 años en saldar sus deudas como resultado de altas tasas de interés y de comisiones.
Quienes están en cartera vencida con los bancos a causa de las tarjetas de crédito no solamente enfrentan el problema de deudas, sino un acoso de las empresas de cobranza, que tienen autorizado hacer llamadas telefónicas a los usuarios en un horario de 6 de la mañana a 11 de la noche para exigirles pagos.
El problema de las deudas con tarjetas de crédito es tan grande que se corre el riesgo de que en unos meses o años sea un factor que frene el crecimiento económico del país, además de que está esclavizando a una parte importante de quienes emplean los plásticos, ya que el sistema de este servicio está diseñado para que los bancos obtengan altas ganancias y tengan a sus clientes en constantes pagos por varios años.
Las instituciones bancarias están entregando de manera indiscriminada todo tipo de tarjetas de crédito, no solamente por el alto ingreso que les representa, sino por la ausencia de una regulación que defienda a quienes las adquieran, pues cuando a alguien le dan un plástico pocas veces obtiene información de cómo crecen los intereses y la indiscriminada imposición de cuotas o comisiones.
El problema de las tarjetas de crédito, guardando las proporciones y las circunstancias, amenaza con convertirse en el mismo problema de las tiendas de raya que había en México a principio del siglo XX.