Ante el fortalecimiento de las bi-bliotecas digitales por la consolidación de las tecnologías de la in-formación, las bibliotecas univer-sitarias están obligadas a adaptar-se a una nueva realidad y brindar los servicios que requieren los usua-rios, con el propósito de que és-tos no le den la espalda a este im-portante espacio del conocimiento, aseveró Alfredo Avendaño Arena-za, director General de Bibliotecas de la UAP.
Lo anterior fue declarado du-rante la inauguración de las Cuar-tas Jornadas Bibliotecarias “Nue-vos usuarios, nuevas bibliotecas”, realizada el fin de semana en el Salón Barroco del edificio Caro-lino Ahí, Avendaño destacó que los bibliotecarios necesitan conocer la forma en la que se comportan actualmente los usuarios en torno a una biblioteca digital y cómo usan los contenidos informáticos.
De no tomar en cuenta estos aspectos, “se corre el riesgo de que el bibliotecario profesional que-de al margen de la historia y llegue a ser una persona relegada del cambio en el siglo XXI; asimismo es de esperarse que la venta de material impreso disminuya no-tablemente cuando iniciativas de edición electrónica tales como blogs y lectores de multimedia, entre otros, se han establecido como parte de la cultura de la información”, indicó.
A su vez, José Ramón Eguí-bar Cuenca, secretario general de la UAP, sostuvo que los responsables de las bibliotecas tienen que asumir la responsabilidad de buscar la mejor forma de enfrentar los retos de la modernidad, la electrónica y la digitalización.
“Sin duda alguna, las bibliotecas tendrán que enfrentar a esos nuevos usuarios, donde estos es-pacios puedan ofrecer una gran gama de formatos de servicios al estudiante, desde el libro tradicio-nal hasta el electrónico; debemos hacer que la biblioteca sea un re-ferente para la formación de los jóvenes”, señaló.
Explicó que las grandes universidades del mundo destacan por dos aspectos: por contar con una ejemplar biblioteca y tener excelentes instalaciones donde los estu-diantes encuentren las herramien-tas para su desarrollo académico.
Avendaño informó que los usua-rios de la UAP, principalmente los jóvenes, solicitan contenidos per-sonalizados, interactivos y dinámi-cos, los cuales se pueden consultar en la red, además del acceso a volúmenes de información a tex-to completo, el cual se puede bus-car, analizar e imprimir fácilmente.
“Los libros electrónicos impul-sados por la demanda del consumidor se establecerán finalmente como el principal formato para textos educativos, libros y monografías, además de constituir el formato de referencia; sin embar-go, el impacto más significativo pa-ra los usuarios no será el modo en que se va a publicar, sino cómo se va a efectuar ese acceso”, acotó.
Por ello, reconoció que el gran reto de las bibliotecas universitarias está en simplificar y facilitar tanto a los profesionales de información como a los usuarios el con-junto de competencias adecuadas que les permita afrontar los nuevos retos del acceso a la información; al tiempo que habló de la necesidad del impulso que necesita la profesión bibliotecaria, que permita desarrollar una nueva visión de ca-ra al siglo XXI.