La protesta de vecinos de 15 colonias del poniente de la ciudad que se manifestaron contra el derribo de árboles en el ex vivero Santa Cruz, y de la construcción de un fraccionamiento residencial en ese lugar, podría llegar a los tribunales federales, ya que la pasada administración le cambió el uso de suelo a un área de preservación ecológica que no sólo es de la ciudad de Puebla, sino que también comparte con el municipio de Cuautlancingo.
Así lo señaló la regidora panista María de los Ángeles Garfias López, quien agregó que “será un estudio topográfico levantado por los propios vecinos lo que determine si hubo invasión territorial o no por parte del gobierno municipal anterior. El asunto será llevado al cabildo”, adelantó.
El pasado martes, vecinos de Santa Cruz Buena Vista, Ignacio Romero Vargas, Independencia, La Libertad, Zavaleta Norte y otras demarcaciones protestaron en contra del proyecto de la constructora Circus, ejecutado por Pedro Maccise y Alfredo Miguel, donde comenzó el derribo de árboles, algunos de ellos ahuehuetes centenarios.
A pesar de que el ayuntamiento de Puebla se deslindó de este problema a través de María del Carmen Mojonar Méndez, subdirectora de Ecología municipal, la Secretaría el Medio Ambiente (Sema) del estado de Puebla, anunció que podría clausura la obra si se encuentran anomalías en los trabajos de la constructora, de acuerdo con una nota de la periodista Guadalupe Gálvez publicada ayer en Milenio Puebla.