Las personas que presentan un alto grado de obesidad tienen una esperanza de vida de entre 10 y 15 años más corta que el resto de la población, lo que hace que por primera vez la expectativa de vida de los hijos sea inferior a la de padres y abuelos, a consecuencia de inadecuados hábitos alimenticios, advirtió Teresa Cruz Antonio, nutrióloga de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) 120 del Instituto Mexicano Seguro Social (IMSS).
En ese sentido, destacó que la correcta alimentación debe ser adecuada a las condiciones de las personas, conforme a edad, sexo y actividad física.
Especialistas del IMSS prevén que para 2010 en nuestro país habrá entre 8 y 14 millones de obesos mayores de 35 años, lo cual se busca evitar al promover una buena alimentación combinada también con ejercicio.
Como parte de las estrategias para abatir esta epidemia, un grupo multidisciplinario del instituto, compuesto por nutriólogos, chefs, trabajadoras sociales y médicos, crearon un Recetario de cocina sana, que incluye más de 80 recetas con entradas, pastas, platos fuertes, postres y bebidas para llevar una correcta alimentación.
En éste se sugiere que los alimentos se cocinen al vapor, asados, a la plancha, hervidos o al horno. Evitar freír, capear o empanizar; utilizar aceites vegetales, comer en vajilla pequeña y usar utensilios de acero inoxidable o con teflón.
Con este escenario de sobrepeso el nutriólogo ocupa un lugar importante para que la población aprenda a cambiar sus hábitos al comer y logre un sano equilibrio entre lo que consume y su actividad física.
Por ello, Teresa Cruz recomendó, además, utilizar la extensa variedad de platillos con que cuenta la cocina mexicana, una de las más completas por su alto valor nutricional y equilibrio en comparación con la de países industrializados.
No obstante, contradictoriamente, dijo que en los últimos años ha bajado el consumo de frutas y verduras entre la población, debido a la preferencia por comidas rápidas, así como por la incorporación de la mujer al trabajo remunerado, que limita el tiempo para preparar alimentos, como tradicionalmente se hacía.
Ante esta situación, advirtió que la ingesta de alimentos con alto contenido en grasas, carbohidratos y azúcares provoca el desarrollo de padecimientos como obesidad, diabetes, algunos tipos de cáncer, hipertensión arterial, infartos y enfermedad vascular cerebral, entre otros.
Asociado a ello, la especialista dijo que el estilo de vida actual de la gente es cada vez más sedentario y su gasto energético es menor, lo que agrava los problemas de salud relacionados con la nutrición.
Señaló que el “plato del buen comer” incluye productos de la pirámide alimenticia y divide los alimentos en tres grupos: verduras y frutas; cereales y leguminosas, y alimentos de origen animal, que conforman un menú variado, completo, suficiente y equilibrado.
“El ejercicio es necesario”
A esto hay que agregar, informó, caminatas de 10 a 20 minutos después de la comida o una actividad doméstica como lavar trastes o barrer; evitar sentarse, acostarse, beber alcohol, fumar y consumir golosinas entre comidas.
Y a su vez comentó que del grupo de verduras y frutas deben consumirse en mayor cantidad; cereales suficientes, pocas leguminosas combinadas y alimentos de origen animal. (Yadira Llaven)