En días pasados, la cinemateca Luis Buñuel informó que debido a tareas de estabilización en su acervo fílmico, del primero al 31 de julio cerraría sus puertas al público. Heidi Reyna Ortiz, jefe del departamento de medios audiovisuales, informó en entrevista a La Jornada de Oriente que durante la primera etapa de la estabilización la asociación civil Apoyo al desarrollo de archivos y bibliotecas (Adabi) hizo un diagnóstico de la situación que guarda el acervo. Aunque no dio cifras exactas, Reyna Ortiz explicó que la mayoría de las películas que posee la cinemateca se encuentran en buen estado.
Por su parte, Berenice Hernández, coordinadora de proyectos de Adabi, dijo en entrevista telefónica que sólo algunas películas presentan “un deterioro importante”, el cual es irreversible pero se puede controlar si se siguen las indicaciones apropiadas sobre temperatura y humedad que todo archivo fílmico debe respetar. La tarea de Adabi, según figura en su sitio de internet, es “contribuir a salvaguardar la memoria del país depositada en dependencias gubernamentales, eclesiásticas y civiles.”
Éste es el tercer año consecutivo que Adabi asesora al departamento de medios audiovisuales en la supervisión del material de la cinemateca. La asociación civil manda a un conservador especialista en acervos fílmicos, quien revisa el material y, posteriormente, se plantean las labores específicas para preservarlo. Durante el año pasado la propia cinemateca dirigió el proceso de detección de nivel de acidez e hizo una revisión del material que tenían y cuáles eran las condiciones, las cuales fueron ratificadas con el diagnóstico de este año.
La última vez que la cinemateca cerró sus puertas en este año fue luego de la Muestra Internacional de Cine en marzo.
La encargada de la cinemateca Luis Buñuel dijo que el presupuesto anual con el que operan se destina a la renta de material más que a la compra. En su lugar, han establecido acuerdos con la Filmoteca Nacional y con Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) quienes les ayudan con donaciones. La última donación del Imcine, realizada en mayo, incluyó aproximadamente 100 películas mexicanas.
Para el mes de agosto, la cinemateca reanudará sus proyecciones regulares con un ciclo de cine italiano durante las primeras semanas de ese mes. Posteriormente continuarán, a partir del 22 de agosto, con el Foro Internacional de Cine que promueve la Cineteca Nacional en diversas plazas en todo el país.
Entre los más de 500 títulos de la cinemateca, Reyna Ortiz destacó la presencia de El acorazado Potemkin (1925), de Sergei Eisenstein, y El viaje a la luna (1902), de Georges Méliès. Asimismo, consideró que, además de Los Olvidados, de Luis Buñuel, la cinta silente Terrible Pesadilla (1931), de Charles Amador, es una de las más representativas con las que cuenta el archivo, ya que fue filmada en locaciones en la ciudad de Puebla.