“En México, el número de directores de orquestas infantiles y juveniles ha ido creciendo, y hoy día existe una nueva generación de jóvenes mayores de 20 años interesados específicamente en este tipo de agrupaciones musicales”, aseveró Mario Rodríguez Guerra, coordinador de Orquestas del Sistema Nacional de Fomento Musical del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), institución responsable de la planeación y organización del Encuentro Nacional de Directores de Orquesta 2008, que por primera ocasión tiene lugar en Puebla.
Previo al ensayo que ejecutan diariamente en el Conservatorio de Puebla, Rodríguez Guerra informó a La Jornada de Oriente que, durante una semana, un director de amplia trayectoria artística y pedagógica convive con un grupo de jóvenes de orquestas infantiles y juveniles, sean directores, asistentes o profesores. Del 30 de junio al 5 de julio, dijo, los participantes desarrollarán habilidades con la batuta para adquirir nuevas herramientas como docentes.
¿Cuál es el objetivo de estos encuentros?
“La formación integral a partir de un proyecto musical–orquestal, desarrollado en talleres, donde primero nos enfocamos a transmitir metodologías para la enseñanza instrumental; y posteriormente se realiza una capacitación en el lenguaje gestual con el manejo de la batuta, acompañado de pláticas en las que se sensibiliza al director del aspecto social, logístico y organizativo del programa”.
¿Por qué realizarlo en Puebla y no en otra ciudad con mayor tradición musical, como Xalapa?
“Generalmente este tipo de encuentros los realizamos en la ciudad de México, desde 1996; sin embargo, ante la carencia de una orquesta residente, donde se pueda practicar, como la Orquesta Carlos Chávez, del Centro Nacional de las Artes, hemos entablado un trabajo conjunto con el Conservatorio de Puebla y la Orquesta Sinfónica Juvenil.
“A tres días del inicio del encuentro, es un reto distinto el que se está trabajando, con un nuevo perfil, que se desarrolla en lugares con poca tradición musical; de ahí la importancia de hacer el encuentro aquí, pues Xalapa ya tiene hasta una orquesta profesional, conocida mundialmente, y nosotros queremos llegar a donde más se necesite del apoyo. De hecho, estamos buscando que sea la sede permanente de los coloquios nacionales, debido también a las ventajas de su ubicación geográfica”.
¿Cuál es la función del Sistema Nacional de Fomento Musical del Conaculta?
“Principalmente, atender a las orquestas infantiles y juveniles afiliadas, y en específico capacitarlas. Contamos con varias líneas de acción, entre ellas, la gestión, los encuentros nacionales, el equipamiento de bibliotecas con material musical; además de la labor de laudería, de reparación de instrumentos, y la capacitación, con una amplia gama de talleres”.
De la mecánica de las actividades del congreso, el músico explicó que los asistentes a este encuentro toman cuatro horas de clases por las mañanas con el maestro Guillermo Salvador, y por las tardes montan un trabajo en conjunto con la Orquesta Sinfónica Juvenil del Conservatorio de Música del Estado.
Al respecto, insistió: “Es fundamental formar directores, porque muchos músicos se involucran con una orquesta sin tener herramientas técnicas, y eso es un impedimento, no sólo para sus carreras sino también para cohesionar agrupaciones en las que hacer música sea el vínculo que una a sus integrantes”.
En la actualidad, consideró que en nuestro país una nueva generación de jóvenes directores ha surgido en el seno de estas orquestas infantiles y juveniles, en todo el territorio nacional, siendo este tipo de encuentros la única actualización académica que reciben más allá de los estudios universitarios.
“Los jóvenes que han decidido dedicarse a la dirección de orquestas sinfónicas lo hacen una vez que han concluido los estudios de licenciatura como músicos instrumentistas, tiempo al que hay que sumar cuatro o cinco años de especialidad en dirección orquestal. Es una carrera larga, por eso la mayoría realiza sus estudios a la par de su labor como docente con una orquesta en activo”.
¿Qué tan difícil es que los niños accedan a la música y encuentren su vocación en ella?
“Nosotros contamos con un programa de enfoque de atención social, no tiene un fin primariamente artístico, pero, desde ese punto de vista, entendemos que la música debe formar parte de las actividades que contribuyan a la formación integral de la persona; sin embargo, en el sistema educativo la música no tiene el lugar que se merece, y no precisamente porque esté destinada a un grupo de elite.
“En el Conaculta fomentamos en los niños que vean, desde los seis años, a la música como juego, que aprendan jugando, y cuando vemos que tienen madera para dedicarse profesionalmente a ello los vamos perfilando a las orquestas.
“Por eso contamos con un nivel de deserción muy bajo, del 15 por ciento; esto no quiere decir que el 85 por ciento restante se va a dedicar a la dirección de orquestas, sería un caos. La intención es que se formen personas que se dediquen a la música como a la misma vida, que regresemos al siglo pasado, cuando todas las familias contaban con algún instrumento en casa, y todos sabían tocar el piano, el violín... porque la música no sólo es espectáculo. Así como la escuela educa literariamente, matemáticamente, de la misma forma debería instruir e impulsar que la gente practique la música como algo cotidiano, para que seamos seres humanos más felices”.
Finalmente, dio a conocer que existen 145 orquestas infantiles y juveniles afiliadas a este organismo, que se encuentran desde Tijuana hasta Chetumal. En conjunto, reúnen a más de 6 mil 212 ejecutantes. Las orquestas infantiles congregan niños de ocho y 15 años de edad; mientras que las juveniles agrupan a quienes tienen de 15 a 25 años.
Como actividad última del encuentro, la Orquesta Sinfónica del Conservatorio del Estado de Puebla, acompañada por los 18 directores participantes más destacados, ofrecerá un concierto el viernes 4 de julio a las 19:30 horas en San Pedro Museo de Arte.
Esa noche, cada joven director tendrá a su cargo la ejecución de una parte del programa musical, que lo mismo incluye la Obertura de Las criaturas de Prometeo y la Sinfonía no. 2 en re mayor de Beethoven, la Suite de Hamlet de Shostakovich, la Marcha Húngara de Berlioz, la Danza de las horas de La Gioconda de Ponchielli, como la popular Suite de El lago de los cisnes de Tchaikovsky. La entrada a este concierto será gratuita.