Un tercio –casi 67 millones– de los 200 millones de migrantes en el mundo padece el síndrome de Ulises, que se caracteriza por el estrés crónico y múltiple por la emigración a otro país, señaló Joseba Achotegui, director del Servicio de Atención Psicopatológica y Psicosocial a Inmigrantes y Refugiados (SAPPIR).
En una entrevista con este diario, después de su ponencia “Migración y Salud Mental: El Síndrome de Ulises”, en el III Curso Internacional sobre Migración y Salud en la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), Achotegui explicó que este padecimiento es “una situación de estrés límite con factores vinculantes: soledad, al no poder traer a su familia; sentimiento de fracaso, al no tener posibilidad de acceso al mercado laboral; miedo, por estar muchas veces vinculados a mafias, y sentimiento de lucha por sobrevivir.
Joseba Achotegui afirmó que aunque el síndrome ya es un problema que afecta a la mayoría de los migrantes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Sociedad Mundial de Psiquiatría no han mostrado interés por atender este transtorno, debido a que hay “una deshumanización en los padecimientos del hombre”.
Según Achotegui, los migrantes africanos y asiáticos son los más vulnerables a sufrir el síndrome, porque son individuos donde en sus países no hay organismos que defiendan sus derechos humanos, y aunque manifestó que desconoce la situación del continente americano, no descartó que en Estados Unidos haya un alto número de personas que lo padezcan.
Una serie hollywoodense frivoliza el Síndrome de Ulises
A la par, el académico de la Universidad de Barcelona, España informó que los estadounidenses crearon una serie cómica titulada “Atena 3 El Síndrome de Ulises”, que se transmite por la cadena Fox, para ridiculizar a los inmigrantes que padecen el problema.
“No se puede hacer comedia de un concepto dramático como es el síndrome de Ulises”, afirmó el psiquiatra, quien a su vez denunció que en EU ven a los “inmigrantes ilegales como no personas”.
Achotegui señaló que los gobiernos de los distintos países deben de crear políticas públicas para ayudar a este grupo de personas creando grupos sociales que apoyen a los migrantes afectivamente, les enseñen técnicas de relajación y de emocionales para que vivan mejor, y cabildeen para que puedan conseguir trabajos de manera legal.