El 14 por ciento de la fuerza laboral del país se ha perdido por la emigración a Estados Unidos, informó el director ejecutivo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME), Carlos González Gutiérrez.
Una de cada siete personas que deberían de estar contribuyendo al crecimiento económico del país se encuentra en el extranjero, dijo.
“México se está deshaciendo de sus pobres por la falta de correspondencia en oportunidades laborales, pero también está perdiendo a los jóvenes mejor preparados, que son quienes pueden transformar al país”, aseveró durante su ponencia “Respuesta del gobierno mexicano a la atención de salud de los mexicanos en el exterior: retos y oportunidades de colaboración binacional”, en el marco del III Curso Internacional sobre Migración y Salud.
A la fecha, informó, seis de cada 10 migrantes latinos son mexicanos; 6 millones radican en Estados Unidos de forma ilegal, y uno de cada cuatro conforma la Población Económicamente Activa de ese país.
El ministro de la Secretaría de Relaciones Exteriores dijo que sólo hasta que se generen empleos bien remunerados se disminuirá el fenómeno migratorio y se dejará de perder a personas altamente competitivas que podrían mejorar la economía de la nación.
Aseveró que los desafíos del gobierno de Felipe Calderón para reducir la migración y evitar que cada día se incrementen los pueblos fantasma son: reconocer que hay migrantes mexicanos que demandan respeto y reconocimiento de las autoridades gubernamentales; agencias que los representen y que contribuyan a su integración con la sociedad estadounidense; creación de empleos y mejores salarios.
A la par, indicó que las autoridades gubernamentales deben de entender que la migración hacía Estados Unidos es un “mal negocio para el país”, pues las remesas que se reciben de los migrantes sólo representan un 3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).