Más de 70 empleados de las oficinas centrales de la delegación firmaron el documento, que también está dirigido a la titular del órgano interno de control de la CDI, María de Lourdes Torres Landa Hernández, y que también ha sido rubricado en los ocho centros coordinadores que la institución tiene a lo largo del territorio poblano.
El texto está dividido en siete puntos en los que los laboristas plantean sus quejas contra Romero, quien tiene aproximadamente un mes en el cargo.
De hecho el puesto anterior de Romero Alonso fue la titularidad de la delegación de la Secretaría de Desarrollo Social, misma que abandonó oficialmente acusada de ineficiencia, aunque se supo después que su caída fue de origen político y derivada de una rencilla entre el senador Rafael Moreno Valle Rosas y la subsecretaria de Población, Migración y Asuntos Religiosos, Ana Teresa Aranda Orozco, en cuyo grupo político se identifica a la delegada.
Fuentes cercanas al Partido Acción Nacional, en el que militan los tres servidores públicos mencionados, consideraron que la nueva ofensiva en contra de Anahí Romero es una secuela de la guerra entre Moreno Valle y Aranda Orozco, ambos aspirantes a la candidatura de Acción Nacional a la gubernatura.
Las quejas de los detractores de Romero Alonso se transcriben íntegras a continuación:
“1. Existe retraso en la tramitación oficial de diversos programas en perjuicio de los pueblos indígenas, al respecto la documentación ha permanecido cerrada en la oficina particular (sic) de la referida delegada.
“2. Existe informalidad, desinterés y falta de compromiso por parte de la delegada en atender a los grupos indígenas, los cuales son el objetivo y prioridad de esta institución, pues la delegada los hace esperar largas horas, y hasta días, no importándole a la delegada que muchas de estas personas hacen un esfuerzo por entrevistarse con ella.
“3. La falta de compromiso y asistencia de la delegada en los horarios previamente establecidos se ha traducido en que las reuniones de trabajo y revisiones de proyectos se realicen a altas horas de la noche.
“4. Por otra parte, la entrega de recursos de los programas operados por la CDI los realiza atendiendo intereses partidistas, sin respetar los usos y costumbres, los esquemas de organización de los propios pueblos indígenas.
“5. El personal de la delegación ha sido objeto de intimidación y amenaza constante, aunado a que la delegada en mención se dirige al personal que trabaja en esta institución de forma arrogante y déspota, lo cual denigra nuestro papel como servidores públicos y como seres humanos.
“6. Dentro de las conductas impropias a la especie de la delegada se encuentra el hecho de estar permitiendo que personas ajenas a esta delegación realicen labores y utilicen los bienes muebles de esta institución con fines personales y distintos a la misma, pudiéndose suscitar mal manejos de recursos de esta delegación.
“7. En cuanto al rubro de parque vehicular, la delegada ha dispuesto del parque vehicular de forma irracional en cuestiones distintas a las que fueron asignadas a esta delegación, pues utiliza el parque vehicular para fines proselitistas y con fines distintos a los de la delegación, haciendo mención que esos vehículos son conducidos muchas veces por personas ajenas a esta dependencia”.
Los trabajadores piden “la inmediata destitución de la delegada, maestra Anahí Romero Alonso, y que sea asignada (en su reemplazo) una persona que tenga realmente la sensibilidad, los suficientes conocimientos, una trayectoria de trabajo demostrada y experiencia tanto en la administración pública como en materia indígena con el fin de cumplir con la misión y visión para la que fue creada esta institución”.