El 80 por ciento de los jornaleros poblanos que radican en Nueva York vive en riesgo de contraer el virus del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH Sida), debido a que en los ranchos donde trabajan se ejerce la prostitución, informó la Fundación Paisano.
Asimismo, indicó que este sector es el más vulnerable porque hay desinformación sobre el uso de preservativos que sirven para prevenir las enfermedades de transmisión sexual.
La Fundación Paisano ha iniciado campañas de prevención en los estados de Nueva York y Carolina del Norte, donde existen más personas que trabajan en los campos de cultivo.
No obstante, el Sida no es la única enfermedad que padecen los migrantes poblanos; según la organización, aparte de este padecimiento viral, las enfermedades cardiovasculares, crónico degenerativas y los accidentes laborales son las principales causas de muerte.
La hipertensión y la diabetes se han disparado debido a que el 60 por ciento de la alimentación de los poblanos está basada en comida chatarra y en bebidas gaseosas.
El problema se agudiza porque más del 50 por ciento de los migrantes no tiene seguridad social, señalaron miembros de la organización en el marco del III Curso Internacional sobre Migración y Salud, con sede en el edificio Carolino de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP).
En el caso de México, la secretaria general del Consejo Nacional de Población (Conapo), Elena Zuñiga Herrera, señaló que el 56.4 por ciento de la población –11.8 millones– que emigra a Estados Unidos vive sin seguridad médica; 30.8 por ciento tiene acceso a servicios privados y públicos, y 12.7 por ciento, sólo tiene acceso a nosocomios públicos.
Zuñiga Herrera afirmó que el hecho de que más de la mitad de la población migrante no tenga acceso a los servicios de salud implica que las enfermedades cardiovasculares, virales y crónicas aumenten en este grupo.
Las organizaciones civiles se han movilizado para dar atención médica gratuita a los mexicanos; sin embargo, dijo la funcionaria, estas acciones son desconocidas por la mayoría de los ilegales.
Aumenta migración indígena
A la par, la Fundación Paisano indicó que la migración de la población indígena de la Sierra Norte y Negra del estado de Puebla aumentó 10 por ciento en los últimos cinco años, debido a la falta de oportunidades laborales en sus regiones y por el problema en la venta y disminución del precio del café.
Tan sólo, dijo, en Carolina del Norte trabajan 5 mil personas del grupo étnico otomí; el 30 por ciento son mujeres.
La secretaria general del Conapo detalló que el 26.3 por ciento de las mujeres y el 18.9 por ciento de los hombres mexicanos residentes en Estados Unidos viven en pobreza.
Manifestó que el 85.4 por ciento de los hombres que se van de indocumentados al país del norte lo hace para buscar mejores condiciones laborales; el 9.6 por ciento, para tomar un empleo ya asegurado, y el 2.9 por ciento, para reunirse con su familia.
En el caso de las mujeres, el 47.1 por ciento se va a Estados Unidos en busca de trabajo; el 30.5 por ciento para reunirse con sus familiares y el 5.7 por ciento para laborar en una plaza ya segura.
La tasa de emigrantes ha ido en incremento, pues mientras en 1950 era de 0.5 por ciento, en 2000 fue de 3 por ciento. Para 2010 el Conapo pronostica que el aumento será de 3.5 por ciento.
Según la Conapo, la Población Económicamente Activa (PEA) de mexicanos en Estados Unidos en 1970 era de 15 mil; en 2000 aumentó a 43 mil.
En 2007 la Población Económicamente Activa mexicana respecto a la población económicamente activa total residente en Estados Unidos representó el 5 por ciento, es decir, 7.7 millones de mexicanos contribuyen al crecimiento económico de ese país.
El 27.8 por ciento de la PEA mexicana se ubica en el sector de la construcción; el 22.6, en el transporte; 23.3, en labores domésticas; el 14.9, en el área administrativa, y el 3.9, en la pesca y cultivo.
La zona occidental, donde se ubican los estados de Jalisco, Zacatecas, Colima, Michoacán, Durango y Nayarit, es la principal expulsora de emigrantes, 48.1 por ciento, después le sigue la zona norte, 22.5 por ciento; centro, donde se ubica Puebla, 19.1 por ciento, y por último, el sur–sureste, 10.4 por ciento.
Toda la zona sur del estado de Puebla está catalogada por el Conapo como de alto grado migratorio, mientras que la zona norte y centro en medio y bajo.
La reforma migratoria no resolverá por completo el fenómeno migratorio
Elena Zuñiga afirmó que una reforma migratoria no resolverá al 100 por ciento este fenómeno, pero sí contribuiría a que el canal de la migración ilegal se reduzca y que haya trabajos temporales para los mexicanos.
En 15 años la emigración ilegal ha aumentado casi un 10 por ciento, pues mientras en 1990 el porcentaje era de 46.5, para 2005 incrementó a 56.4 por ciento.
Enfatizó que para disminuir el fenómeno migratorio se requieren de políticas públicas donde participen los países involucrados, en este caso EU y México, así como también del apoyo político.
“Necesitamos ser (sic) concientes que la migración para México tiene grandes riesgos, porque nos está generando despoblamiento, entre 1995 y 2000 uno de cada tres municipios del país perdió población por migración, pero entre 2000 y 2005 fue uno de cada dos, y eso tiene un impacto porque genera un envejecimiento prematuro, hay un desequilibrio en la estructura por edades porque hay una sobre representación de viejos y de niños y una ausencia de jóvenes, con capacidad de emprender nuevos proyectos que dinamicen las economías locales”, concluyó.