Fraile García se hizo presente en Tehuacán y explicó que la razón de ello fue porque se lanzaron señalamientos en su contra por parte de los líderes locales de la Confederación Nacional de Productores Regionales (CNPR) y la Confederación Nacional Campesina (CNC), que le acusaron de haber incitado a los cañeros a manifestarse en contra del ingenio de Calipan.
Sobre ese caso reconoció que tiene una relación con productores de caña tanto de Calipan como de Atenzingo, a los cuales ha brindado asesoría para que defiendan sus derechos, y resaltó que es justo que así se haga porque los ingenios son de las pocas empresas que reciben el pago por adelantado de sus productos y por lo tanto deben cumplir con todos sus proveedores.
El diputado celebró que se haya dado el ultimátum de 72 horas, que vence este día, para que la empresa azucarera en Calipan cubra los adeudos que tienen con los productores, y confió en que no se haga esperar más a los afectados, porque todos han invertido y cumplieron con la parte del convenio que les corresponde, por lo cual ahora toca al empresario hacer lo suyo.
“No entiendo por qué se puso tan nerviosa la CNC y la CNPR”, señaló, al explicar que en México urge una modificación de conducta de las centrales obreras y sindicatos porque resulta muy delicado que se tengan empresarios y sindicalistas ricos, pero empresas pobres.
Anunció que desde hace varios meses dieron inicio a la tarea de conformar una nueva organización de productores de caña en la que participarán cañeros de Calipan y Atenzingo, trámite que es probable que se concluya en los próximos 10 días, aunque reconoció que ha sido un proceso “muy lento, porque los gobiernos federales, incluyendo los panistas, para la toma de decisiones correspondientes a algo nuevo, inédito”.
Para el legislador lograr la apertura para estas nuevas organizaciones permitirá una nueva dinámica de negociación entre cañeros y empresa, y mencionó que la idea es defender los derechos de los productores a través de la búsqueda de acuerdos con los ingenios, independientemente de si son administrados por el gobierno o por particulares.
Resaltó que una de las mejores azúcares del país se produce en Calipan, por lo que el producto de esta región siempre ha tenido un valor agregado y, por lo tanto, consideró que el azúcar del ingenio ya está vendido y pagado, y por lo mismo exhortó al empresario a, por lo menos, dar una muestra de voluntad de pago.