La actriz Itzel Sánchez, integrante del colectivo independiente de artes escénicas “La bicicleta”, denunció que fue hostigada por un grupo de personas “no identificadas” que le exigieron su salida del zócalo de la ciudad, el fin de semana pasado, con el argumento de que el gobernador del estado haría un recorrido por el Centro Histórico y su presencia (la de la actriz) “afeaba” el entorno. La acción que realizaba era una estatua viviente de una campesina que, con pancarta en mano, reclamaba la democratización de los espacios culturales y que fueran accesibles para todos.
Itzel relató que fue fustigada por un grupo de cuatro individuos, que “me decían: si no te largas va a venir la policía por ti, necesitas un permiso del ayuntamiento para que puedas realizar tu negocio (sic) en el zócalo”. Por tal razón, Sánchez, quien también encarna performances de textileras, amas de casa, y personajes como la china poblana y Julieta Glockner, expuso que acudió a las oficinas de la Comisión de Derechos Humanos del estado para levantar una denuncia en contra de quien resulte responsable de todas las intimidaciones.
En entrevista con La Jornada de Oriente, la actriz agregó que esta persecución a los artistas de la calle “nos pasa cada cambio de administración. Llevo más de siete años tomando plazas públicas con mis performances, y me he dado cuenta de que esta indignante situación es una constante entre los compañeros”. Lamentó que Puebla, siendo una de las ciudades del país con un mayor número de espacios culturales (teatros, galerías, museos...), paradójicamente sea un lugar donde los permisos para acceder a ellos estén tan burocratizados. Un ejemplo palpable de ello, citó, es el Auditorio Siglo XXI, “foro inaccesible para la gente que hacemos teatro, carísimo, y peor aun, concesionado por una empresa particular como la televisora Azteca”.
Finalmente agregó que el arte no es un negocio sino un estilo de vida, y exigió a las autoridades culturales “que se acerquen a nosotros que trabajamos desde la calle con arte urbano, todos queremos laborar, pero es necesario que nos garanticen nuestra seguridad”.