Es probable que esta semana en uno de los teléfonos de Casa Aguayo surja una llamada de la presidente del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales, quien tiene la intención de pedirle al gobernador Mario Marín Torres que se proceda legalmente el edil de San Martín Texmelucan, Noe Peñaloza Hernández, además de ser destituido, pero con la condición de que el ayuntamiento de ese municipio siga estando en manos del Partido Nueva Alianza (Panal).
Ese fue el último mensaje que le dieron en la dirigencia nacional del Panal a Noé Peñaloza, luego de que el fin de semana lo mandaron a llamar para tildarlo de traidor, pues dio la espalda al partido que lo llevó al poder y no hace caso de los llamados que le han hecho para enderezar su gobierno.
Al parecer Peñalosa, por primera vez, ya se dio cuenta que está en un callejón sin salida, por lo que esta semana intentará por fin cambiar a algunos funcionarios que han sido autores de actos de corrupción y del desprestigio que sufre su gobierno. Por eso, lo primero que hizo este lunes, luego de que lo amenazaron en el Panal, fue acceder a que Liliana Salinas fuera sustituida como tesorera. Esta mujer era acusada de estar al frente del cargo, pero quien realmente tomaba las decisiones era su marido.
No se sabe si esos cambios le alcanzarán a Peñaloza para evitar la llamada de Gordillo Morales, quien por información que le dio el presidente nacional del Panal, Jorge Kahwagi Macari, se dice que ya decidió retirar su apoyo al empresario dueño de la empresa Cerámica Santa Julia.
Más allá del coraje que los dirigentes del Panal han hecho contra el edil texmeluquense por darles la espalda, trascendió que en el ayuntamiento ya se tiene detectado un déficit de por lo menos 30 millones de pesos. No se sabe a dónde ha ido a parar mucho del dinero que se cobra a los miles de comercios del municipio.
Además, existen proyectos de obra pública que se han arrancado sin licitación y sin las especificaciones técnicas exigidas.
Se cometieron abusos tan burdos como la compra de cámaras de video para el área de seguridad pública, mismas que no sirven por no contarse con el programa para instalarlas y ponerlas a funcionar.
Por si fuera poco, Peñaloza cometió actos de desacato al cabildo, el cual ordenó la destitución de diversos funcionarios y éstos, siguen fungiendo. Como es el caso del polémico Teodomiro Ortega, quien fue removido de la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, pero a través de equipos de radio–comunicación sigue dirigiendo a la corporación y controla los cobros que se hacen a giros negros.
Un cargo más, es que algunos detractores de Peñaloza dicen tener ya detectados actos de extorsión contra comercios de giros negros, que laboran al margen de la legalidad, mismos que pagan importantes sumas de dinero, que en global, sumarían los dos millones de pesos al mes.
Cuando la crisis del gobierno de San Martín Texmelucan se agudizó, Peñaloza se refugió con el PRI y la Secretaría de Gobernación estatal. Creía que esa era la mejor opción y que el Panal nunca se atrevería a removerlo, al considerar que eso provocaría a dicho partido la pérdida de su principal plaza en el estado de Puebla.
Esas creencias de Peñaloza solamente demuestran su alto grado de ingenuidad.
Ahora que lo mandaron a llamar a la sede nacional del Panal le explicaron que es tanto el poder de Elba Esther Gordillo que puede negociar con el gobierno del estado que lo ponga en la calle, pero sin que el Partido Nueva Alianza pierda el control del ayuntamiento en cuestión.
La duda que queda por resolver es: ¿Noé Peñaloza ya entendió el tipo de problemas en que está metido?
Inoperante, la Comisión de Transparencia del Congreso
¿A qué se dedica el diputado local del PRI, Jorge Ruiz Romero?, ¿tiene algo más importante que hacer frente a sus labores del Congreso?, ¿sabrá la importancia del trabajo de comisiones en el Poder Legislativo?
Esas son algunas preguntas que hacen los integrantes de la Comisión de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Congreso, la cual preside Jorge Ruiz Romero.
Y es que es la fecha que esa comisión no tiene aprobado su plan de trabajo y mucho menos ha sesionado, pese a que uno de los temas más importantes de la actual agenda legislativa es el de transparencia y acceso a la información pública.
La actitud irresponsable de Jorge Ruiz Romero –que en campaña le gustaba presentarse como Superman– se puede explicar por dos causas:
La primera es que al PRI le da miedo el tema de transparencia y acceso a la información, razón por la cual es inoperante la comisión que existe en el Congreso para dicho tema.
La segunda, es que alguien le hizo creer al ex tesorero municipal que dentro de dos años podría ser candidato a alcalde de Puebla y por eso, dedica más tiempo a recorrer los distritos de la capital haciendo labores de gestión, en lugar de poner atención a sus tareas legislativas.
Por diputados como Jorge Ruiz Romero, el Poder Legislativo vive uno de sus peores momentos de descrédito.