El funcionario agregó que en reconocimiento por su labor, la USET les proporciona a los trabajadores que se jubilan un estímulo de 30 mil pesos a cada uno, por lo que la dependencia ha erogado hasta la fecha 45 millones de pesos por ese concepto; además, esos ex empleados reciben una pensión mensual.
Si bien durante todo el año los trabajadores del sector educativo pueden iniciar los trámites de su jubilación, la mayoría lo hace en octubre, pues de esa manera tienen la posibilidad de recibir todavía las prestaciones de fin de año, entre ellas su aguinaldo y prima vacacional, refirió el funcionario de la administración estatal.
Además, la USET les da 90 días de tiempo para que reflexionen si en verdad quieren retirarse de su vida laboral, por lo que la dependencia envía a trabajadores interinos para cubrir los espacios y en caso de que el titular de la plaza decida ya no reincorporarse a su trabajo, entonces puede proponer a un familiar suyo –siempre y cuando cumpla con los requisitos y el perfil– para que se quede con el puesto.
“Los trabajadores hacen sus trámites de prejubilación en octubre con la finalidad de que todavía reciban las prestaciones de fin de año; en caso de que decidan darse de baja, lo hacen a partir de enero, de esta manera tienen tres meses para que reflexionen si en verdad quieren dejar de laborar en el sector educativo”, explicó el funcionario.
López Dávila aclaró que en el caso de los docentes que inician sus trámites de jubilación, tienen derecho a que la USET ponga a un interino mientras determinan si se retiran de su vida laboral, de ser así los espacios son cubiertos de manera inmediata por la dependencia a efecto de evitar que los niños se queden sin clases.
Refirió que una vez que los trabajadores determinan concluir su relación laboral con la USET, éstos pueden proponer a una persona para que se quede con su plaza, la mayoría de las veces esos espacios son cedidos a familiares, pero “sí revisamos las propuestas que cumplan con el perfil y cubran los requisitos necesarios para impartir clases o para hacer trabajo administrativo en el sector”.
El funcionario de la USET refirió que de los mil 500 empleados del sector educativo local que se jubilaron de enero a la fecha, el 90 por ciento de ellos eran docentes, mientras el resto desempeñaban labores administrativas o de asistencia y apoyo a la educación en la dependencia.