Seguir un programa de suplementación puede ser una ayuda extra que potencie los beneficios de una dieta sana y equilibrada, además del ejercicio diario. En ese sentido, son diversas las plantas, vitaminas y minerales donde elegir y que contribuyen de forma natural a tener una vida más saludable.
Según su experiencia clínica, comentó la nutrióloga Magali García, las deficiencias más comunes suelen ser las vitaminas B y C, ácidos grasos esenciales (omega 3 y 6), y los minerales cromo, zinc y magnesio, principalmente. No obstante, recordó que el exceso de grasa que el cuerpo tiene está más relacionado con un metabolismo lento y con la capacidad de tu organismo de combatir la toxicidad de las células y tejidos, que con la falta de fuerza de voluntad.
Los resultados de la temperatura basal, comentó, nos permiten saber si el funcionamiento de nuestro metabolismo es la causa del sobrepeso y si las medida a tomar deben ir dirigidas a normalizar su funcionamiento. Por ello, enlistó una serie de suplementos nutritivos, que son recomendables en cualquier plan adelgazante.
Las enzimas en la alimentación lubrican y agilizan la relación entre células. La mejor garantía de aporte de enzimas y clorofila es una dieta rica en hortalizas y verduras de hoja verde, frescas, consumidas crudas, los cereales y legumbres germinadas y los alimentos fermentados como el yogurt. Hay que tener en cuenta que las enzimas se destruyen a una temperatura superior de 60 grados centígrados, por tal motivo no deben ser cocinados, porque empobrecen sus aportes.
También está el complejo de vitaminas B, que convierten los alimentos en energía. Son esenciales para que los principios activos (hidratos de carbono, grasas y proteínas) de la dieta se asimilen correctamente.
En esa misma orden están los ácidos grasos esenciales, que estimulan el metabolismo y por tanto, ayudan a adelgazar. Estas grasas buenas se encuentran en el pescado azul, aceite de germen de trigo y aceite de cártamo, en las semillas de girasol, calabaza y sésamo, en los frutos oleaginosos (almendras, avellanas, etcétera) y en las algas. Como suplemento se ingiere junto a alimentos grasos como yogurt, ensalada con aceite de oliva, para facilitar su absorción.
Por otro lado, la especialista advirtió que se debe bajar el consumo de los productos lights, pues contienen fosfatos que desequilibran la sutil proporción entre calcio y magnesio necesaria para que las células y los tejidos puedan expulsar el agua y presenten una mineralización equilibrada.
Un complejo de sales minerales que contenga fundamentalmente cromo, zinc, magnesio, calcio y fósforo será de gran ayuda para alcalinizar los fluidos corporales y estimular el drenaje de toxinas y residuos metabólicos que se producen durante la pérdida de peso.
El consumo de alimentos y suplementos ricos en yodo, como las algas marinas, contribuye a tonificar el metabolismo endocrino. El alga fucus, laminaria, wakame, entre muchas otras variedades puede incorporarse como verdura en la dieta o como suplemento, y deben ser consumidas media hora antes de las comidas principales.
A parte de la dieta y los suplementos nutricionales, es importante mantenerse activo. “Se sabe que el ejercicio ayuda a perder grasa. Cualquier tipo de actividad que la persona disfrute haciendo como caminar, nadar, bailar, jugar golf, etcétera, ayudará a activar el metabolismo. Las personas que no pueden seguir ninguna actividad regularmente, es muy importante que éstas se mantengan activas en las rutinas que se realizan día a día”.
Aunque no se puede considerar un complemento dietético, el ejercicio físico moderado y constante estimula el metabolismo; sin embargo, para mejores resultados también consideró oportuno consultar siempre con el médico o nutriólogo antes de iniciar un programa alimenticio para bajar de peso.