El Impuesto para Depósitos en Efectivo (IDE) de 2 por ciento, que entrará en vigor el 1 de julio, perjudicará la liquidez de las micro y pequeñas empresas, y aunque será acreditable, mermará las utilidades y el circulante, consideraron los especialistas de Canirac y Canacope.
El IDE es un impuesto que se aplicará al importe excedente de 25 mil pesos en los depósitos en efectivo realizados en las instituciones del sistema financiero, ya sea por uno o por la suma de varios depósitos en el mes. El impuesto se calcula multiplicando el importe que excede de 25 mil pesos por la tasa de 2 por ciento.
También debe pagarse el impuesto de 2 por ciento por adquirir cheques de caja en efectivo sin importar el monto. El impuesto será recaudado por las instituciones del sistema financiero en las que se tengan abiertas las cuentas de los contribuyentes, que deberán entregar el impuesto a la Tesorería de la Federación.
Cuando no existan fondos suficientes para hacer la recaudación del impuesto, las instituciones financieras harán la recaudación en el momento en que se realice algún depósito durante el año en cualquiera de las cuentas que tenga el contribuyente en la institución que corresponda.
Durante su presentación ante los miembros de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Raúl Rangel Romero, especialista en temas fiscales y socio de Consultores Estratégicos Integrados, destacó que el IDE perjudicará la liquidez de las empresas, porque el margen de utilidad es muy pequeño, mientras que el 2 por ciento de retención sobre el 100 por ciento de los ingresos es muy alto.
Aún cuando será un impuesto acreditable y será regresado a las empresas, el costo financiero será muy alto y perjudicará la liquidez de los ciudadanos y causantes morales, destacó el especialista. Por lo que, mencionó, se esperan muchos amparos en contra del nuevo impuesto que entrará en vigor en julio próximo.
Destacó que el IDE, el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) son un solo impuesto directo, pero juegan con diferentes reglas y en conjunto pueden llegar a causar obligaciones de más del 40 por ciento, cuando antes el máximo que se pagaba a la autoridad hacendaria era el 28 por ciento.
Para el ex presidente de la Cámara Nacional del Comercio en Pequeño (Canacope), Álvaro Ramírez, no hay muchas opciones legales para presentar los amparos, ya que el IDE será acreditable. Pero aunque así sea, el IDE impactará las finanzas de las pequeñas empresas que ya han sido perjudicadas por el IETU. (Carla Toledo)