A 19 días de haber concluido la edición anual de la Feria de Puebla, los vecinos de las colonias Azcárate y Bella Vista, así como cientos de automovilistas que circulan frente al Parque Ecológico continúan padeciendo las secuelas de haber realizado este evento en esa área verde.
En abril pasado, el comité organizador del evento mandó a colocar tres topes frente a los accesos para evitar que los autos circularan a altas velocidades, dado el riesgo que representaba la aglomeración de gente que la visitaría. Sin embargo, la Feria concluyó y los topes se quedaron ahí.
Con las intensas lluvias de la temporada, la 24 Sur, entre la 11 y la 21 Poniente, se convierte en una auténtica “alberca”, pues los topes impiden la libre circulación del agua de lluvia hacia los drenajes colectores, pues por gravedad, el líquido baja naturalmente en sentido de norte a sur, reportaron algunos vecinos de esas demarcaciones.
Los colonos pidieron al ayuntamiento de Puebla que retire los topes, que además hace más lento el tráfico en la que se supone es una vía rápida, o bien, que intervenga el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado (SOAPAP) para ampliar las alcantarillas de los colectores pluviales.
A pesar de las advertencias y solicitudes del Organismo Operador del Servicio de Limpia, de la Dirección de Protección Civil y de la propia presidente municipal, Blanca Alcalá Ruiz, la basura sigue tapando las coladeras y colapsando la red de drenaje en diferentes puntos de la ciudad.
Con las tormentas del martes y miércoles pasados, más de una decena de automóviles quedaron varados en lagunas que se formaron en la avenida Xonaca, desde la 16 Norte –a una calle de Casa Aguayo–, hasta la Prolongación de la 42 Norte y 22 Oriente, de acuerdo con los cuerpos de seguridad del municipio.