“La escritora poblana Elena Garro fue sin duda una mujer rebelde, anti–institucional, contestataria, pero sobre todo brillante, con un gran talento y se destacó por ser una gran luchadora social”, subrayó la doctora Patricia Rosas Lopátegui, durante la presentación del libro Yo quiero que haya mundo. Elena Garro, 50 años de dramaturgia, y del lanzamiento de una cátedra que lleva el nombre de la virtuosa escritora poblana, a manera de homenaje.
El texto fue comentado por la autora y el dramaturgo Felipe Galván, en el Salón de Proyecciones del edificio Carolino, acto organizado por la vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura de la Universidad Autónoma de Puebla.
A casi una década del fallecimiento de la escritora, la investigadora Rosas Lopátegui, apoderada de la obra y responsable de la reedición de los textos, dijo que sin duda Garro siempre sostuvo una lucha férrea por los derechos de la mujer y de los indígenas, que son los seres más desprotegidos en México.
Enfatizó que en el texto se recopilan todos los ensayos que se presentaron en el homenaje que se realizó el año pasado en honor a Elena Garro, y destacó que también se incluye el rescate de las reseñas que se escribieron sobre esta importante periodista en 1957, época en la que por vez primera se dio a conocer como dramaturga. Asimismo, se incluyen dos cartas inéditas de Elena y, también, entrevistas que realizó con Helena Paz Garro, obras de dramaturgos de los años 50 como Luis G. Basurto, quien celebra el talento de Garro, así como de amigos cercanos a ella, como Héctor Azar, Emilio Carballido, Beatriz Espejo, Vilma Fuentes, y María Luisa la China Mendoza.