El 5 de junio se conmemoró el Día Mundial del Medio Ambiente y en el estado se reflejó a través de acciones principalmente de recolección de desechos sólidos en ríos, barrancas y tiraderos clandestinos, así como a través de acciones de difusión y de educación ambiental. A pesar de ello, hay que mencionar aspectos sobre los que es necesario reflexionar con relación al agua.
Por una parte el gobierno federal ha manifestado en numerosas ocasiones que dentro del conjunto de “recursos” naturales, el agua se ha convertido en un aspecto esencial de su política y que su disponibilidad en el territorio nacional es un elemento que va a condicionar el desarrollo de las regiones del país, de tal forma que ha considerado a las políticas relacionadas con el manejo y preservación del agua como “asuntos estratégicos de seguridad nacional”.
Para ello, dentro de sus objetivos en los ámbitos nacional y local se mencionan lograr un equilibrio entre la oferta y la demanda del agua en las cuencas, el saneamiento de barrancas, acuíferos y cuerpos receptores, con el fin de prevenir, detener o corregir la contaminación y la generación de procesos que permitan la conservación, preservación y mejoramiento de los ecosistemas de las cuencas.
Sin embargo, ese mismo día, José Luis Ramírez Romero, del diario ABC, realiza un análisis en el que muestra la ineficiencia de estos objetivos en el destino de los recursos públicos en el saneamiento del río Zahuapan, del cual se mencionan dos aspectos desde una perspectiva del derecho al agua.
El Estado mexicano debería adoptar estrategias y programas amplios e integrados para velar porque las generaciones presentes y futuras dispongan de agua suficiente y salubre. Entre esas estrategias y programas podrían figurar la reducción y eliminación de la contaminación de las cuencas y de los ecosistemas relacionados con el agua por radiación, sustancias químicas nocivas y excrementos humanos.
La realidad es que de acuerdo con el Programa Nacional Hídrico 2007–2012, en la lista de las 14 cuencas o cuerpos de agua con mayor grado de contaminación en el país, el Atoyac–Zahuapan se encuentra dentro de las más contaminadas, presentando índices de calidad del agua de 29.8 en Xicohtzinco, en el caso del río Atoyac de 24.1 en el municipio de San Martín Texmelucan y de 26.1 en la autopista México–Puebla.
Estos índices revelan que esta agua no es apta para ningún uso, ya sea para abastecimiento, recreación, pesca y vida acuática o para consumo industrial o agrícola, debido a las descargas de aguas residuales municipales e industriales sin tratamiento,en los estados de Tlaxcala y Puebla, así como por los vacíos legales existentes y la ineficacia de una normatividad que ha sido señalada desde hace más de diez años por especialistas como Julia Carabias.
Esto a pesar de que en los últimos 10 años se han invertido más de 97 millones de pesos a través de los programas Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento en Zonas Urbanas (APAZU) y para la Construcción y Rehabilitación de Sistemas de Agua Potable y Saneamiento en Zonas Rurales (Prossapys).
De la construcción de más de 36 plantas de tratamiento en el estado de Tlaxcala durante estos 10 años, sólo se encuentran funcionando 22, la principal razón para ello es la incapacidad financiera y técnica de los municipios.
Un segundo aspecto es que la obligación de proteger, exige a los estados que impidan a terceros (particulares, grupos o empresas) que menoscaben el disfrute del derecho al agua, ya sea a través de medidas legislativas o de otro tipo para evitar que contaminen o exploten de forma no equitativa los recursos hídricos.
Sin embargo, en estudios realizados por el Centro Fray Julián Garcés se demostró que quien más contamina en términos de demanda bioquímica de oxígeno y sólidos sedimentables en el río Atoyac son las descargas del Corredor Industrial Quetzalcóatl y que ciudadanos de Yauhquemehcan y Apizaco desde 2003 han denunciado la explotación no equitativa de los acuíferos de la región por parte de empresas, más allá de que cuenten con sus permisos de registro, el acuífero del Alto Atoyac ha sido considerado como sobreexplotado por propios documentos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
No se puede celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente mientras no se cumpla el derecho al agua, hasta entonces es necesario continuar denunciando una política ineficaz y la existencia de una cultura de depredación del líquido.
*Atoyac Zahuapan y Calidad de Vida S. C.