Al llegar el tiempo para renovar autoridades en las inspectorías en éste municipio el presidente, Joaquín Cabrera Rojas, emanado del Partido Acción Nacional (PAN) decidió ignorar los usos y costumbres que privan para la elección de inspectores y optó por nombrar a su juicio a quienes ocuparán esos cargos durante los próximos tres años.
La medida indignó a los pobladores de cada una de las 15 inspectorías con que cuenta Vicente Guerrero, de modo que se organizaron para exigir una explicación al edil quien sencillamente se negó a recibirlos y en su lugar solo atendieron a la población el síndico y un regidor quienes se limitaron a explicar que es el presidente quien decide.
Fueron aproximadamente 300 manifestantes entre los que se encontraban mujeres acompañadas de menores de edad lo caul no fue obstáculo para que desde la presidencia se ordenara el desalojo y la Policía Municipal arremetió contra ellos de forma violenta.
Gases lacrimógenos, piedras y palos cayeron sobre los inconformes que trataron de dispersarse pero varios de ellos fueron alcanzados por las macanas de los uniformados que nunca repararon en que sus golpes caían incluso sobre personas de la tercera edad o bien sobre los niños.
Con una herida en la cabeza, que fue vendada para su curación, Esteban Reyes Martínez refirió que la actitud del alcalde y sus policías es un abuso de autoridad y demuestra la falta de sensibilidad con que gobernará el blanquiazul en Vicente Guerrero, durante todo el trienio.
Junto con Esteban Reyes seis personas más acudieron a la Agencia del Ministerio Público de Tehuacán para iniciar una denuncia contra las autoridades municipales por golpes, lesiones y amenazas que se inició con el número de averiguación previa 2010/2008.
Por su parte Pedro Ginés Pavia, vecino de Yahualotzingo, calificó como un acto de barbarie la forma en que el presidente enfrentó el conflicto, además de señalar que con su actuar generará una serie de conflictos en las comunidades porque nadie va a apoyar a una autoridad que fue impuesta.