La realidad, lamentaron, es que ya pasaron varios gobiernos en Atlixco y no tienen idea de cómo sucederán las cosas. “Cuando estuvo Felipe Velásquez Gutiérrez inició la venta de las parcelas que ellos necesitaban, pues nos argumentaron que en la ciudad había mucha saturación los días de tianguis. Y para resolver el problema de los productores y comerciantes, nos pidieron negociar nuestras propiedades a precio barato. Dijeron que era un buen negocio”.
Sin embargo, admitieron, terminaron por fallarles y todo parece una mentira. “Por eso estamos desinquietos (sic). Basta recordar que los terrenos tenían el carácter de ejido y nos obligaron a realizar los trámites correspondientes para cambiar a dominio pleno mediante un acta constitutiva. Queremos escuchar que este proyecto siga adelante pero, sobre todo, cumplir con los compromisos pactados. Suman cuatro años y no pasa nada. De hecho, muchos de nuestros vecinos dejaron este mundo con la idea de encontrar un sustento con la central de abasto. Ya no más engaños y promesas”.
Salvador Torres, funcionario del ayuntamiento de Eleazar Pérez, y quien fungió como testigo de la gestoría del proyecto en el trienio de Velásquez Gutiérrez, fue el primero en hablar. Explicó que ya cuentan con los documentos, los planos y la información correspondientes del caso. Luego de dar a conocer la lista de nombres de quienes cerraron el trato con la autoridad, la mayoría personas de la tercera edad, sostuvo que el primer paso es retomar el plan.
“Especialmente recabar datos y obtener el llamado poligonal con el fin de tener a la mano la ubicación de las 36 hectáreas adquiridas por Felipe Velásquez. También convocamos a encuentros con las diversas agrupaciones de tianguistas aglutinadas en el Consejo Municipal de Comercio para poner en la mesa el asunto. A todo esto, es indispensable reconocer que hubo y existe una mala información dirigida a los productores del campo”, soslayó.
Esa mala información, contó, está relacionada con la posible ubicación de la central de acopio o abasto. “Unos dijeron que la llevaríamos del lado de la Trinidad Tepango, específicamente en el terreno de tianguis–flor; después las versiones se modificaron y se habló de levantar todo cerca de los floristas, en la colonia Revolución. De igual manera señalaron a San Félix Hidalgo como la sede. La verdad es que estamos haciendo los estudios pertinentes”.
Salvador Torres hizo énfasis en la serie de observaciones lanzadas por el Cupreder en torno a las posibles afectaciones de los mantos friáticos y a las recargas de agua de la zona. “Sobre eso, de igual manera tomamos en cuenta esas opiniones”. También, señaló, existen puntos de vista sobre los riesgos volcánicos. “La tarea es recoger documentos y experiencias para saber con certeza qué pasa en ese sentido”.
Al mismo tiempo, dijo el funcionario, personal del actual trienio presentó ante las instancias correspondientes los esquemas para las vialidades que serían necesarias. “En el gobierno de Felipe Velásquez Gutiérrez afirmaron que esto resultaba muy caro y poco factible, pero ya contamos con un análisis, y no existen problemas. Hablamos, por ejemplo, del Crucero 33 hasta el puente de la colonia Valle Sur en una primera etapa”.
La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), sostuvo, recomendó hacer el trazo por etapas. “Después del puente peatonal en Valle Sur se requieren dos pasos vehiculares más. Enseguida seguiría el bulevar Ferrocarriles hasta llegar a la junta auxiliar de San Diego Acapulco. Las anteriores administraciones apuntaron a un costo de aproximadamente 120 o 130 millones de pesos. La verdad desconozco de dónde sacaron esa cifra, pues en nuestros diagnósticos resaltan como más caro los dos puentes vehiculares para comunicar a la ciudad con Axocopan, atravesando San Diego Acapulco”.
Por otro lado, detalló, iniciaron los levantamientos topográficos para saber el precio del adoquinamiento o asfalto, sobre todo por el tipo de transporte que pasaría por ahí, del libramiento conocido como Las Piñas y así entrar directamente a Castillotla. “Todos son aspectos contemplados y hasta con presupuesto. Parece que el mayor gasto implica la infraestructura de servicios a las 34 hectáreas de la central”.
Torres fue enfático y ambiguo: “No está descartado construir aquí en la Magdalena la central de acopio, aunque tampoco tenemos un consenso con las agrupaciones de comerciantes. Ese sector pide tener idea de qué vamos a hacer, sobre todo porque anduvo por ahí una presentación que refiere la llegada de zonas comerciales, de un centro expositor, el nuevo Centro de Readaptación Social (Cereso), una unidad deportiva y hasta la central camionera”.
El proyecto difundido por personajes panistas, aceptó el burócrata, sólo existe en una computadora. “La memoria descriptiva de esa intención, de la cual tenemos papelería oficial, no coincide con la realidad; es decir, ese plan quedó armado para justificar la compra de los espacios y justificar la aplicación de recursos del erario. Insisto, en nada coincide con la idea original. No en documentos, y menos en los hechos”.
Este panorama, sentenció, retrazó el inicio de las negociaciones con los tianguistas. “La verdad es que pretenden adquirir algo que no renten y termine como suyo. Quieren algo con servicios municipales y un espacio digno de venta. Sinceramente no estamos aquí para sorprenderlos y engañarlos nuevamente”.
Finalmente, Salvador Torres señaló que las 34 hectáreas del paraje Santa Rita fueron “estigmatizadas”, consecuencia de la compra de los terrenos aledaños por parte de connotados políticos. “Casi todo mundo lo sabe. Ustedes que son vecinos de Axocopan tienen conocimiento de eso. No olviden cómo fueron utilizadas sus firmas con otros fines para adquirir esos terrenos. Eleazar Pérez no está vislumbrado el proyecto inmobiliario planteado por los panistas, sólo quiere la central de abasto o acopio. El plan inmobiliario, voy a decirlo, es aparte. Fui uno de los principales opositores por una razón: querían verles la cara. Les compraron las tierras a 10 pesos el metros cuadrado y una autoridad municipal quería venderlos a 800 y mil pesos el metro cuadrado”.