La sobrina del arzobispo de Xalapa e hija del director de la Universidad del Golfo de México, ubicada también en esa ciudad de Veracruz, cercana a este municipio, fue secuestrada, y pese a que la familia pagó el rescate los delincuentes la asesinaron y tiraron su cuerpo en la zona correspondiente a Puebla, pero trascendió que pese a ello la fiscalía de Tehuacán se negó a realizar el levantamiento del cadáver.
Desde el jueves de la semana pasada fue secuestrada, cuando salía de una estética, en Orizaba, Veracruz, Karina Reyes Luna.
Según se supo los secuestradores exigían un millón de pesos por el rescate de la joven de 25 años, y aunque no se sabe sí al final se pactó esa cantidad sí se indicó que la familia entregó una fuerte suma de dinero a cambio de la vida de Karina Reyes.
De nada valió el dinero para los delincuentes que finalmente ultimaron a la joven y abandonaron su cuerpo en un paraje conocido como “La mojanera”, aunque aún hay algunas versiones que señalan que fue a la altura del kilómetro 26+850 de la carretera federal Orizaba–Tehuacán, lo que significaría que ocurrió en territorio poblano.
Trascendió que hubo negativa del MP de Tehuacán para acudir al lugar del hallazgo y efectuar las diligencias del cadáver, incluso se dijo que el mismo fiscal de Ciudad Mendoza, Jaime Pizano, criticó fuertemente a los ministeriales de esta ciudad porque con su actitud retrasaron las diligencias y obligaron al personal de Veracruz a ingresar a territorio poblano para hacer un trabajo que correspondía a los de Puebla.
Según los resultados de la necropsia Karina Reyes fue estrangulada, y de acuerdo con las primeras investigaciones de la policía ministerial de Ciudad Mendoza, Veracruz, existe la posibilidad de que el ex novio de la víctima esté involucrado en el crimen.