El doctor Agustín Sánchez González, uno de los investigadores más reconocidos en el tema, comentó a La Jornada de Oriente que se trata de la colección La caricatura del siglo XIX, que pertenece a The Multy–Cultural Music and Art Foundation of Northridge, de Los Ángeles, California, cuyo presidente es el coleccionista estadounidense Paul A. Dentzel.
Además de los 11 cartones de Juárez, se expondrán unos 65 dibujos realizados hace más de 140 años por los pioneros de la caricatura política mexicana: Constantino Escalante, llamado en su época el Daumier mexicano; José María Villasana; Casarín; Santiago Hernández; Cabrera, y Martínez Carrión, entre muchos otros.
De Juárez se podrán admirar las piezas originales tituladas: Los velocípedos, Lección perdida, El espejo de la conciencia pública, En la Alameda, Las horas en Palacio, Clausuras, Ni tanto que queme al santo ni tanto que lo alumbre.
El día de la inauguración, Agustín Sánchez, investigador titular del Centro Nacional de Investigación e Información de las Artes Plásticas (Cenidiap), del Instituto Nacional de Bellas Artes, ofrecerá un recorrido, donde explicará la evolución de la caricatura del siglo XIX al XX, en México.
Esta exposición, agregó, “será también un homenaje al maestro Constantino Escalante”.
La muestra cuenta además con cinco cartones de 1906, editados en El Ahuizotito, y dibujos de la revista El padre Cobos, fundada por Irineo Paz, abuelo del poeta Octavio Paz, en su mayoría de contenido satírico–político.
Asimismo, habrá obras publicadas entre1861 y 1876 en diversos periódicos de la época, entre ellos, El cascabel, Juan Diego, San Baltasar y El palo de ciego.
“Los trazos son líneas análogas a la realidad. Los caricaturistas desnudan lo visto, basan su trabajo en personajes públicos y situaciones cotidianas”, dijo de los autores recopilados en La caricatura del siglo XIX el también curador, al mismo tiempo que aseveró: “en México se han realizado muy pocas exposiciones de carácter histórico como esta muestra”.
“La época de la mayoría de las caricaturas corresponde a un momento histórico de gran libertad, capaz de desacralizar y golpear el poder”, detalló Sánchez González en alusión al primer caso (al periodo de la República Restaurada), encabezado por el ex presidente Benito Juárez y, en el segundo, al periódico La Orquesta, fundado por Constantino Escalante, documento de marcada oposición al mandatario oaxaqueño y a Sebastián Lerdo de Tejada, “las dos figuras más caricaturizadas” por dicha publicación.
En el análisis que hace de la colección, Sánchez destacó la influencia del “padre de la caricatura” en Europa, el francés Honoré Daumier, en los dos autores mexicanos más relevantes seleccionados en la muestra: Escalante y Hernández. En ellos, reconoce su empeño por retratar el ambiente político nacional con “gran crudeza” y sarcasmo.
De Santiago Hernández, el investigador expuso que nació en 1833 y que a los 14 años participó en la defensa heroica del Castillo de Chapultepec contra la invasión estadounidense de 1847, que en los años 60 se integró al grupo artístico–editorial de La Orquesta, y que a la desaparición de Escalante fue considerado “el mejor caricaturista de su tiempo”, y que vivió hasta 1908.
La muestra fue expuesta a fines del año pasado, en el Museo de la Caricatura de la ciudad de México, donde fue bien recibida por un público especializado. Estará en exhibición únicamente por dos meses.