Los medios de difusión científica refieren la existencia de al menos dos nuevos virus de encefalitis que representan un peligro emergente para la salud pública, al primero se le llamó virus Hendra, al segundo Nipah, ambos causan encefalitis, se les ubicó en la familia Paramyxuviridae por tener genoma ARN de cadena lineal de 6 segmentos de polaridad negativa con 4 kilobares de largo, al que cubre una cápside glico–poli–sacárida helicoidal, que da al conjunto 80 a 150 nanómetros de diámetro. En la familia se ubican los virus sarampión, parotiditis, parainfluenza y sincitial respiratorio, todos con afinidad por los tejidos mucosos de donde les viene el nombre myxo, porque son especialmente atraídos por la mucosa respiratoria.
Los virus Hendra y Nipah tienen en su virión una ARN polimerasa que los transcribe de genoma negativo a positivo, por ello el genoma por si solo no es infeccioso. Finalmente esta cubierto por una envoltura con espículas que contienen hemaglutinina, neuraminidasa y una proteína de fusión a la que se atribuye la destrucción o lisis de las células que parasita, teniendo además la capacidad de hemolizar la sangre.
El virus sarampión es típico de esta familia, exclusivo del hombre, tiene un sólo serotipo, su hemaglutinina de envoltura induce la formación de anticuerpos, penetra por la mucosa oral–nasal–bronquial, donde replica por primera vez, al salir es atrapado por la circulación, los leucocitos de defensa macrófagos los ingieren resistiendo la fagocitosis, se multiplican dentro de ellos, pasan a la circulación con mayor intensidad, hacen una viremia intensa; más el choque del virus con los macrófagos libera citocinas que inducen fiebre e invaden la superficie interna de los vasos de la piel, los infectan para causar el exantema del sarampión. Este proceso genera anticuerpos como respuesta celular, es una inmunidad protectora para infección posterior por toda la vida, incluso en las mujeres embarazadas pasan los anticuerpos por la placenta a sus hijos, los que quedan protegidos hasta los primeros 6 meses de vida.
En 1994 Westbury en Australia reportó que 15 caballos murieron por encefalitis viral, a la par dos humanos que eran cuidadores de ellos también enfermaron y murieron, se procedió a investigar la causa de la infección, se encontró a un virus con las características de la familia Paramixoviridae, como fue tomado de la localidad de Hendra, Brisbane, Queensland, Australia, les llamó virus Hendra, en el estudio epidemiológico de los casos se encontró relación directa con la presencia de murciélagos fructívoros, los que portan a los virus sin enfermar, después los expulsan con la materia fecal, fenómeno al que se llama paratenismo, el resultado fue reconocer que los murciélagos son reservorios y transmisores.
En 19981999 en Nipah, Malasia, ocurrió un brote de encefalitis viral en cerdos, con alta mortandad y consecuente sacrificio de cerdos sanos en contacto con los enfermos, fue seguido de 265 humanos cuidadores de ellos que enfermaron muriendo 105 de encefalitis y ocasionalmente de neumonía. La epidemiología reportó que también perros y gatos podían enfermar de manera accidental, a este virus se le llamó Nipah, fue causa de nuevos brotes como el ocurrido en 2001–2004 en Bangladesh. Se señaló que incuba en cuatro a 18 días después de la infección, que replica en la mucosa oro–nasal, que los primeros síntomas aparecen como un catarro, al tercer día hay bruscamente elevación de temperatura, trastornos de conducta, confusión, mareos, desorientación en tiempo y espacio, convulsiones, somnolencia, una ruta neurológica que culmina con estado de coma en el que un 50 por ciento muere; algunas veces la ruta es respiratoria con neumonía, también mortal, el brote enfermó a 265 humanos. Después se reportaron otros en Australia, Indonesia, Malasia, Filipinas e Islas del Océano Pacifico. En un rastro de Singapur se señalaron 11 casos humanos de los que solo uno murió, todo en manipuladores de carne.
Tanto el virus Hendra como el Nipah tienen al murciélago fructívoro como reservorio y transmisor, el mecanismo de infección es a partir de heces fecales que contaminan piensos de animales o alimento humano, no se reporta infección de persona a persona. En el virus Hendra los casos humanos se asocian a caballos enfermos. En el Nipah los cerdos se asociaron a la infección humana.
Las encefalitis virales Hendra y Nipah son enfermedades nuevas llamadas emergentes. Lo grave es: 1. No existen antivirales que las curen. 2. Nuestro medio guarda condiciones ambientales propicias. 3. Nuestras autoridades sanitarias son ajenas al uso de medidas que no les sean dictadas desde fuera. 4. No existe protección verdadera en los rastros. Si no lo creen, visiten uno, se espantarán al ver la condiciones en que se trabaja, sin higiene verdadera, sin protección a los trabajadores, pululan virus, bacterias, hongos, parásitos.
Afortunadamente para la salud pública, dios es totipotencial, la virgen de Guadalupe y santo Juan Diego evidentemente nos protegen.