Durante las últimas semanas, cuando se da a conocer un asesinato o el hallazgo de un cadáver, los funcionarios de la Secretaría de Gobernación y de la Procuraduría General de Justicia declaran, a las pocas horas de que éste se dio a conocer, que no los hechos no están relacionados con el crimen organizado.
El jueves pasado, Hugo Isaac Arzola Muñoz reconoció, durante una rueda de prensa, que se descarta la participación de bandas delictivas en los asesinatos “a priori”, porque los cadáveres no son hallados “con mensajes” como los que, en ocasiones utiliza el narcotráfico.
Tanto la Secretaría de Gobernación a nivel estatal como federal ha confirmado que en Puebla existe el trasiego de droga, pero hasta ahora no ha ocurrido ningún crimen al que las autoridades públicamente hayan relacionado con éste.
Durante 2007, las autoridades locales dijeron que la mayoría de los crímenes fue por asuntos personales, pero a comienzos de este año la Procuraduría General de la República informó que en 2007 hubo seis asesinatos relacionados con el narcotráfico.
En estos casos, los funcionarios de la Procuraduría General de Justicia declararon a los medios de comunicación que los crímenes eran resultado de asuntos pasionales. Uno de éstos fue el de Hugo Zárate Álvarez, quien era empleado de la Secretaría de Gobernación, y el 17 de de enero fue hallado muerto en el interior de su automóvil.
Aunque de los asesinatos que han ocurrido este año ninguno ha sido relacionado con el narcotráfico por la Procuraduría General de la República, ni por la Procuraduría General de Justicia, nada se ha dado a conocer sobre el asesinato del Policía Judicial, quien fue secuestrado en el municipio de Orizaba.