El Tai Chi Chaun ha aumentado sus adeptos en países occidentales durante las últimas décadas, no sólo por ser un sistema de ejercicios práctico, efectivo para mantener la salud y la estética exterior, sino también porque cualquier persona puede practicarlo.
Es conocido por las secuencias de movimientos que realizan sus practicantes. En estas secuencias se observa: unión de la conciencia y el movimiento corporal, lentitud, flexibilidad, circularidad, continuidad, suavidad y firmeza, características que transmiten armonía y serenidad.
Por ello, cada vez es más común ver numerosos grupos de gente en centros especializados, parques y espacios abiertos realizando ejercicios de Tai Chi Chaun (arte marcial chino) y, ante todo, la participación entusiasta de personas de la tercera edad que realizan sus movimientos de manera puntual y estética.
La práctica de este deporte se ha popularizado por los beneficios en la salud que se atribuyen a su práctica y al hecho de que es una disciplina a la que puede acceder un estrato muy amplio de población, sea cual sea su condición física. Los practicantes de Tai Chi Chuan atribuyen los beneficios para la salud a características relacionadas con la medicina tradicional china.
En entrevista con La Jornada de Oriente, el instructor de Tai Chi, Andrés Blanco, quien está certificado por la Federación Mexicana de Wushu, explicó que es una especie de danza combinada con movimientos de combate, donde no sólo se emplea la sincronización o elasticidad y fuerza, sino que también se conjuga la serenidad y paz interior que tienen para ejecutar sus rutinas.
Como en otras artes curativas chinas, esta disciplina marcial parte de la idea de que el ser humano contiene energía vital o “Qui” que fluye a través de 12 canales o meridianos que recorren todo el cuerpo y conectan a brazos, piernas y manos con las vísceras abdominales u órganos internos (hígado, corazón, páncreas, riñones y sistema digestivo), de forma que, según esta tradición oriental, las enfermedades se deben a malos hábitos alimenticios, posturas incorrectas, estrés o ansiedad que obstruyen la circulación de energía.
Así, los movimientos del Tai Chi y sus ejercicios respiratorios están concebidos para abrir los bloqueos de los meridianos y volver a permitir el libre flujo de energía vital que estimule a los órganos internos para, finalmente, lograr un equilibrio entre fuerzas interior y exterior (yin y yang).
Por ejemplo, el instructor citó que en la serie conocida como “Los ocho ejercicios de Zhong Li” se incluyen movimientos en el que las piernas se flexionan, dejando el tronco recto, como si el ejecutante montara a caballo, mientras manos y cuello realizan desplazamientos rítmicos coordinados con exhalaciones e inhalaciones, lo que mejora la respiración y las funciones circulatorias, y al mover los brazos se estimula la circulación en los meridianos que se conectan con pulmones e intestino grueso.
Explicó que el arte marcial que nos ocupa no exige capacidades superiores en cuanto a coordinación o agilidad, no precisa la concentración de fuerza muscular o resistencia especial, ni pone como obstáculo la edad del practicante.
Asimismo, el beneficio y la destreza física, que genera, aumentan con los años en vez de disminuir. No es una disciplina para especialistas y, hacemos hincapié en esto, todo el mundo puede practicarla. Entre sus beneficios a la salud física encontramos: fortalecimiento gradual de todo el cuerpo, estimulación de la circulación sanguínea, ayuda a desaparecer la tensión nerviosa, estrés, ansiedad, fatiga, depresión y confusión.
Además, mencionó que mejora fuerza, capacidad de movimiento, equilibrio y resistencia física.