Esta decisión fue un logro del Consejo Hombres de la Tierra de este municipio, que es un movimiento social en defensa del agua, la tierra y los recursos naturales de la región. Desde el año pasado, este grupo señaló a través de este diario que el gobierno del estado, a través de la Secretaría de Obras Públicas y Desarrollo Urbano, que encabeza Javier García Ramírez, pretende realizar en esta zona el citado proyecto.
El 30 de mayo pasado, a las 5 de la tarde, se realizó una sesión extraordinaria de cabildo que fue pública; ahí el presidente municipal de extracción priista, José Romero Tehuitzil, se comprometió a:
Cancelar definitivamente el proyecto eco turístico de Juan C. Bonilla; suspender los cambios de uso de suelo; declarar una zona de reserva agrícola y a revisar y proponer un nuevo Plan de Desarrollo Urbano para el municipio.
La decisión de suspender los cambios de uso de suelo en este municipio tendrá un impacto en la empresa constructora Ivi, la cual levanta un proyecto inmobiliario de 413 viviendas que están siendo edificadas sobre terrenos ejidales, pues se quedaría sin permiso para construir; otras dos empresas constructoras de vivienda verán frenados sus proyectos por carecer de todas las autorizaciones correspondientes.
En lo que respecta a la defensa de los recursos hídricos del municipio, Romero Tehuitzil también se comprometió no solicitar ningún permiso para la perforación de pozos de agua profundos.
El Consejo Hombres de la Tierra de Juan C. Bonilla tiene una copia del acta de cabildo donde se especifican los compromisos, por lo que anunciaron que el siguiente paso será un procedimiento jurídico para garantizar la cancelación del proyecto, así como la creación de la reserva agrícola lo más pronto posible.
Esto para evitar una respuesta por parte de los especuladores inmobiliarios que puedan sentir que sus intereses son dañados, dijeron los integrantes del consejo.
Agregaron que este es el primer paso para defender un total de 4 mil hectáreas de tierras fértiles que están en la mira de los dueños de negocios inmobiliarios e industriales, que saben del potencial económico de estas tierras por su cercanía a los corredores industriales de la ciudad de Puebla.
Estas 4 mil hectáreas en peligro están dentro de la región de Cholula y forman parte de cinco municipios: Coronango, Cuautlancingo, Juan C. Bonilla, Calpan y Tlaltenango. En los municipios de San Andrés Cholula y Puebla se perdieron mil 81 hectáreas cuando fueron expropiadas a los campesinos de esa zona en 1992, cuando fue creada la Reserva Territorial Atlixcáyotl–Quetzalcóatl.
“Vamos a evitar que eso suceda otra vez, en Juan C. Bonilla, el Consejo de Hombres la Tierra se va a convertir en el guardián de la naturaleza”, dijo uno de los integrantes.