Al menos 2 mil empleados de Confecciones y Maquilas de Tlaxcala (CMT), antes AZT, propiedad de Kamel Nacif Borge, no cobraron el reparto de utilidades que obliga la ley, debido a que los patrones depositaron cantidades ínfimas, de 50 pesos por cabeza aproximadamente, cuando las ventas de exportación calculadas el año pasado fueron superiores a los 5 millones de prendas.
Los obreros –que denunciaron lo anterior a esta casa editorial, pero pidieron el anonimato por temor a represalias– expresaron las suspicacias que les genera el comportamiento de dependencias federales como las secretarías de Hacienda y de Trabajo y Previsión Social, así como el Instituto Mexicano del Seguro Social, las cuales están al tanto de las anomalías que ocurren en CMT, pero no han hecho nada significativo contra sus dueños.
Los quejosos relataron que el pasado viernes 30 de mayo, unos 2 mil empleados del primer turno en la maquiladora pretendieron cobrar su reparto de utilidades, pero los depósitos a su favor eran por cantidades irrisorias. Furiosos, le reclamaron al administrador de la compañía, Pedro Soto, quien estaba acompañado del gerente de Recursos Humanos, Víctor Carrasco. El primero, sarcástico, les recomendó: “dejen de trabajar y mejor regresan el lunes más fresquecitos”.